6 mar. 2016

«Gravity Falls», un verano fantástico

«NAAAAAI NONAAAAAAAAI NAINO NONÁ
NAAAAI NONAINO NAINO NAINO 
NONAINONAINO NAINO
NONAINO NAINO NAINO
NONAINO NAINO NAINO
NONAINO
¡NONAINO!»



Una semana más, y tras haber evitado el Rarocalipsis, vuelve RduTcB, un blog mucho mejor que recibir una patada en los riñones. ¡Mucho mejor! Bueno, vale, solo un poquito mejor.

¿Se acuerdan del verano de 2013? ¡Ah, 2013…! ¡Los 80! Tiempos locos, tiempos felices, tiempos donde aún no era el vecino el que elegía el alcalde, ni era el alcalde el que quería que fuesen los vecinos el alcalde. Yo sí que me acuerdo de lo de Wikileaks del verano de 2013, porque lo pasé haciendo las prácticas en Madrid y viendo con una frecuencia que para ahora la quisiera a personas a las que aprecio muchísimo.

Por eso es muy apropiado que una de ellas, Randy, me recomendase ver Gravity Falls, una joya de la animación para todos los públicos (no, lo siento, «para todos los públicos» no es «para adultos», fans de Hora de aventuras) creada por Alex Hirsch y emitida en Disney XD, que no es que sea un canal muy gracioso, sino que según parece, significa Xtreme Digital. Habrá que fiarse.




Gravity Falls nos cuenta la historia de los mellizos Pines, Dipper (Jason Ritter) y Mabel (Kristen Schaal), que a sus 12 años se van a pasar el verano a Gravity Falls, un pueblecito de Oregón donde no pasa gran cosa… ¿o sí? Pues sí, claro, porque si no, no habría serie, caramba. Se alojan con su tío abuelo Stan (Alex Hirsch), un canalla timador que está al mando de la Cabaña del Misterio, una típica trampa para turistas donde exhibe reclamos paranormales que de paranormales tienen poco… justo al contrario que el propio Gravity Falls, donde pasan pos tio llo k se mobidas ay to lokas jajajajajaj no beas k kosas mas xungas tio xdddddd

En fin, que les voy a contar sin spoilers por qué deberían ver Gravity Falls si no lo han hecho aún. Y si ya la han visto, pues lean igualmente. A fin de cuentas, ¿qué opinión importa más: la suya o la mía? ¿Eh? ¿Eh, patanes? ¿Eh, bachibuzuks? ¿Eh, ectoplasmas excéntricos? ¿Eh, vendedores de guano? ¿¡EH, AFILIADOS A CIUDADANOS…!?

Pero no se vayan, jo.


-El misterio y la mitología: Gravity Falls es una serie para todos los públicos, sí, pero eso no significa que sea simplona. Al contrario que muchas series orientadas principalmente a chavales, Gravity Falls cuenta con una trama que se extiende a lo largo de las dos temporadas de las que consta. Sí, la mayoría de capítulos son episódicos, pero a la vez hacen avanzar la trama general revelando misterios del lugar o desarrollando la mitología.

Porque sí, Gravity Falls tiene mitología propia, y bastante currada. Existen tres (3) diarios escritos por un misterioso autor que recogen conocimientos sobre las extrañas criaturas que pueblan Gravity Falls. Que si un monstruo marino, que si gnomos, que si un bicharráncano que te hace enfrentarte a tus mayores miedos, que si ojos alados, que si viriles manotaurs (que tristemente tradujeron como «hombretauros» en vez de como «MACHOTAUROS»), que si un cambiaformas que homenajea claramente a La cosa de Carpenter…


No, en serio, qué cojones. El capítulo tiene varios momentos GRIMOSÍSIMOS.


Cuando me preguntan que de qué va Gravity Falls siempre digo lo mismo: «PUES VE LA PUTA SERIE Y TE ENTERAS GILIPOLLAS O POR LO MENOS USA EL PUTO GOOGLE VAGO DE MIERDA Es un Expediente X para todos los públicos». Es una serie con misterios semanales, criptogramas, mensajes ocultos, sociedades secretas, conspiraciones, un villano villanísimo que es un triángulo con sombrero de copa (luego lo hablamos), que trata lo paranormal y que ha tenido a los fans teorizando durante meses. Algunos, con sorprendente acierto (no abran el link si no han visto la serie, cojona), y que incluso se han visto reflejados en la serie cuando Soos dice «bah, ese giro me lo vi venir hace un año».

Si disfrutaron elucubrando con Perdidos, con Héroes (eh, algunos la vimos entera, ¿QUEDA CLARO?), si son de los que se montan mil y una teorías sobre por dónde van a ir los tiros en las películas comiqueras o si, sencillamente, les gusta ver un universo bien construido, van a disfrutar como chiquillos.


O como el viejo McGucket.


Y es que Gravity Falls es una serie que, igual que El grand prix del verano, disfrutan «el abuelo y el niño», algo a lo que también contribuye su humor para todos los públicos, algo que comentaré en la sección (apropiadamente) titulada…


-El humor para todos los públicos: Si ya he comentado que la serie se ponía meta haciendo referencia a la teoría que acertó un giro de guion un año antes de que se emitiese, es de ley citar un diálogo que tienen sobre Duck-tective, una serie de, sí, lo han adivinado, un pato detective.

—Al menos yo no estoy enganchado a una serie para críos.
—¡Eh, que Duck-tective tiene muchos misterios y chistes que los niños no pillan!




Por supuesto, es un metacomentario sobre Gravity Falls, una serie orientada principalmente a chavales (que se emite en Disney XD, no en la HBO, por favor), pero que tiene coñas que solo pillarán los más talluditos. A fin de cuentas, hablamos de una serie en la que el mayor temor de un monstruo horripilante es mirarse un día al espejo y ver que al crecer se ha convertido en su padre. Casi nada, joder.

No solo eso, al viejo McGucket, el viejo chiflado del pueblo, le pintan un grafiti llamándolo «McSuckIt» («McLaChupa, vamos), a lo que él responde mirándolo y diciendo «they got me good», que vendría a ser un «ahí me han calao’». ¿Otra? Dos personajes citan a Sartre hablando de la futilidad de la vida mientras pasan los créditos. ¿Otra? Una coña sobre «amor entre especies». Por no mencionar la cantidad de referencias a películas como la ya citada La cosa, pero también a Mad Max, Twin Peaks, cuyo creador David Lynch habría sido (de haber aceptado) la voz del archivillano Bill Cipher, y cuyo agente Cooper, Kyle Maclachlan, pone voz al conductor de autobús del último episodio de la serie, a Neon Genesis Evangelion… y muchísimas más.


Ojalá hubiesen puesto a uno de los gnomos hablando al revés.


No solo eso, es que el mensaje de Gravity Falls, que al final es una serie sobre madurar, empezar a perder la inocencia y aprender a aceptar los cambios (no es casualidad que Mabel y Dipper cumplan años el último día de agosto), solo podrán entenderlo al cien por cien los que ya hayan pasado por ahí.

¿Significa eso que Gravity Falls es una serie solo para adultos? Pues por mucho que le pese a cierto sector que se emperra en que si algo tiene guiños adultos, ya es exclusivamente para adultos, NO. Los chavales lo gozarán con la fuerza de mil jaegers con las coñas destinadas a ellos, con los monstruos, con Dipper, con Mabel y su gorrino cerdito Bamboleos, con Soos, con Wendy… porque los personajes son todos entrañables y con encanto. Hablemos de eso en una sección que con acierto he decidido llamar…


Ya voy, ya voy.


-Los personajes: Los protagonistas absolutos son Dipper y Mabel, por supuesto. Dos chavales de 12 años que ya rozan los 13 y que están inspirados en el propio Alex Hirsch y su hermana Ariel. Él es neurótico y responsable, ella es alocada y HAMOR. La clásica combinación que hemos visto mil veces, sí, pero que funciona de maravilla, y más cuando contamos con Jason Ritter y Kristen Schaal para darles voz.

Por otro lado tenemos al tío abuelo Stan, inspirado en el propio abuelo de los Hirsch (también llamado Stan), que es el típico gruñón que acaba teniendo un corazón de oro y ablandándose con los chavales. El caso es que es un personaje descojonante en su avaricia, en su afán por forrarse como sea, con sus timos ridículos en la Cabaña del Misterio, su vinagrismo y sus perlas como esta:


Yo en Fallas.


Pero la familia Pines no se queda ahí, aunque el resto no sea de sangre. Y es que Soos (otra vez Alex Hirsch), el buenazo y algo bobalicón manitas de la Cabaña del Misterio, es otro de esos personajes entrañables que se hace querer desde el minuto uno. Fiel a los Pines, siempre dispuesto a ayudar, y con episodios entrañables como Soos y una chica de verdad, Soos aporta el alivio cómico en una serie en la que cada personaje ya es la monda de por sí.

También tenemos a Wendy (Linda Cardellini), dependienta en la Cabaña del Misterio, perteneciente a una familia de leñadores y que, lejos de ser una damisela en apuros, es resolutiva, valiente, decidida y más que capaz de sacarse ella sola las castañas del fuego. Vamos, uno de esos personajes que van bien para que las nuevas generaciones se vayan quitando el machismo asqueroso que llevamos encima desde hace siglos.


Para enmarcarla y ponérsela en el escritorio, oigan.


Imposible no encariñarse con esta panda, oigan. Y si no se encariñan, es que son ustedes unos HIJOS DE LA GRANDÍSIMA P[lo sedan]jajaja, qué bien lo pasamos, amigos, permítanme que pasemos a otra sección, en la que hablaré de los personajes secundarios, y que se llama…


-Los secundarios: Pero es que no solo los protagonistas son canela fina: Gravity Falls está repleta de segundas voces que valen su peso en oro. Al ya mencionado viejo McGucket se unen Tyler («get’em! GET’EM!»), los Northwest, con los que Hirsch se permite calzarle varias puñaladas a los ricachones sin escrúpulos («como rico capitalista que soy, le doy la bienvenida a su dominio tiránico»), Toby, un periodista tan lamentable que en su sombrero lleva un cartelito que pone «sombrero» en vez de «prensa»; la entrañable pareja (más que profesional) que hacen el sheriff Blubs y su ayudante Durland, el repelente y chaquetero Gideon, la abuelita de Soos… 

Son todos descojonantes, y si bien algunos pueden pecar de servir de poco más que de recurso para hacer una coña, ¿a quién le importa cuando son todas tan buenas? En serio, pocas veces me he carcajeado tanto con un personaje televisivo como con Toby, Tyler o el viejo McGucket.


O con esto. LÁGRIMAS DE RISA. Cuando lo vean me entenderán.


[Transición forzada entre secciones]


-Bill Cipher: ¿Se acuerdan del triángulo con sombrero de copa que les decía? Pues también lleva pajarita y porta un bastoncito. Qué gracioso, ¿verdad? Pues también es el archivillano de Gravity Falls, un hijoputa y un cabronías con todas las de la ley.


«¡Ay, cómo eres…!».


No exagero. Bill Cipher es un ser de otra dimensión que, como dice Alex Hirsch en esta entrevista, ha vivido miles de millones de años, pero sin madurar, así que es un niñato malcriado. Pero un niñato malcriado que es prácticamente omnipotente, Y CLARO.

La primera vez que sale Cipher, pues tiene su gracia. «¡Jajaja, es una parodia del tema Illuminati! ¡Mira, pero si lleva sombrerito de copa! ¡JAJAJAJA!». Pero luego la cosa va avanzando y, joder, el tío (bueno, «la forma geométrica») es un cabrón. No les contaré mucho para no destriparles nada, pero ya verán, ya.


¡Y encima hace un cameo en Rick & Morty! RICK Y BILL *burrrp* RICK Y BILL POR SIEMP… POR SIEMPRE RICK Y BILL DURANTE MIL AÑ*burrrrp*OS RICKYBILLPUNTOCOM RICK Y BI


Y si Bill Cipher ha sido invitado especial en otra serie, poquísima broma con las caras (o voces) famosas que han pasado por Gravity Falls, algo de lo que hablaré en [un lector le grita «VALE YA CON LAS TRANSICIONES DE MIERDA», pero él no le oye porque, coño, esto es un blog] la siguiente sección.


-Las estrellas invitadas: Jonathan Banks (Mike en Breaking Bad y Better Call Saul). Jon Stewart (que es fan y animó a Hirsch a hacer la segunda temporada). Justin Roiland (cocreador y actor de Rick & Morty). Weird Al Yankovic. Alfred Molina. Nathan Fillion. T. J. Miller, que ahora mismo está en cines con Deadpool. John Oliver. Chelsea Peretti. Larry King. Neil deGrasse Tyson. Patton Oswalt. Peter Serafinowicz. Tara Strong. El puto J.K. Simmons.

Todos (y más) han pasado por Gravity Falls y forman parte de un reparto de lujo. Y así como hay buenos actores de imagen que cuando tienen que interpretar solo con la voz flojean, aquí no hay ni uno que no esté a la altura.


Y no olvidemos a Louis C.K. en LA CUMBRE DE SU CARRERA.



Gravity Falls es como un buen verano: corto (aunque el loquísimo ritmo de emisión lo ha alargado), divertido, con algún que otro bache (algunos capítulos son más flojillos, como en toda serie), y que se acaba antes de que se alargue demasiado, en este caso por decisión creativa del propio Alex Hirsch.

Si no la han visto, véanla. Si no tienen críos, véanla. Si tiene, que la vean, y véanla con ellos. Gravity Falls es una joyita que no pueden perderse. Ah, y si quieren leer (ya con spoilers) lo que opino del cierre de la serie, échenle un ojo a mi Letterboxd.

¡La realidad es un holograma, el universo es una ilusión, compren oro! ¡Adiós!