31 mar. 2016

Daredevil [2ª temporada], tiros y puñaladas

«AY QUE AQUÍ VIENE LA LAW
QUE VA A BREAK DOWN LA DOOR
QUE SE ME VA A LLEVAR ONCE MORE
AY QUE NEVER, QUE NEVER, QUE NEVER GET IT ANY MORE
PERO QUE GOTTA GET AWAY DE ESTE STONE COLD FLOOR»



Una semana más, y tras haber protagonizado un fanfic que demuestra un conocimiento exquisito del lore boinudo, vuelve RduTcB, un blog totalmente kawaii desu ne o cómo coño se diga esa mierda.

¡Últimas noticias! ¡Las series de Netflix me molan! Lo sé, lo sé, es algo que pillará de sorpresa a los lectores habituales, pero es así. ¿Y cuál nos ocupa esta vez? ¿Madres forzosas? No, hombre, no: la segunda temporada de Daredevil, esta vez con el mismísimo Castigador y Elektra haciendo de las suyas. Les cuento la mandanga sin spoilers.




Si la primera temporada estuvo bajo las riendas de Drew Goddard y Steven S. DeKnight, en esta segunda nos encontramos con que son Doug Petrie y Marco Ramirez los que han cogido la batuta. La pregunta, claro, era si esta nueva tanda de episodios estaría a la altura de la primera, y la respuesta es que no, no lo ha estado… porque la ha superado. JAJAJAJA LES HE TROLIADO EEEH AJJAJAJJJJ WENA ESA AYYYYY XDXDXDXD LMAO [le inyectan la antiyoutúbica]

El caso es que si en los primeros 13 episodios de Daredevil tuvimos algún que otro altibajo de ritmo, en estos la cosa ha mejorado significativamente. A esto ha contribuido sin duda el hecho de contar con dos tramas principales en vez de solo una: la del Castigador, rebautizado por motivos de marketing como The Punisher (sí, con el artículo y todo), y la de Elektra, la ninja que otrora interpretase Jennifer Garner. Sí, la protagonista de Alias y exmujer de Batman.


«¿Que me interpretó Jennifer Garner? No, no, yo me llamo Ninja de Incógnito».


Personalmente he gozado más de la trama del Castigador que de la de Elektra. No es porque esta última no haya sido interesante, que lo ha sido, pero me resulta más llamativo todo el asunto de conspiraciones, estrés postraumático, espirales de venganza y debates morales sobre si pena de muerte sí o pena de muerte no que nos plantea Frank Castle que el rollito antiguo-amor-ninja-entrenado-para-matar de Elektra. Ya saben, ¡el clásico…!

Vayamos por partes. Frank Castle. El Castigador. The Punisher. EL PÚÑICHER. El veterano de Vietnam reconvertido aquí por exigencias impepinables del guion en veterano de Irak, interpretado de forma impecable por Jon Bernthal, quien parece aquí un tipo más majo que las pesetas, pero que asegura no haber salido del personaje durante el rodaje. Pobre de su familia. No hay cojones de no acabarse la verdura si tu padre amenaza con partirte el brazo por cuatro sitios distintos.


«K T METO UN MEKO K T KASTIGO EL KUERPO PALLASO».


El caso es que Bernthal está gigantesco, y puede que estemos ante de una de las pocas veces en las que Hablar Ronco™ queda bien en vez de forzadísimo. Porque coño, es el Castigador, lo que le pega es hablar casi como ladrase. Como Tom Waits, pero con una calavera en el pecho. Es la única diferencia entre el Castigador y Tom Waits, ¿no? ¿NO?

Pues eso, que Tom Wai… digo, que el Castigador supone un punto de inflexión para Daredevil, porque mientras que Murdock se dedica a saltarles las muelas y mandarlos al hospital hasta que pasan por la cárcel, los métodos de Castle son más… definitivos. Tiro en la cabeza y pa’l hoyo. Bueno, o chorrotocientos tiros, y pa’l hoyo. El caso es acabar en el hoyo, vamos. Tiene una fijación.

Esto le plantea a Matt (y nos plantea a nosotros) un tema maduro. Pero no «maduro» como Batman v Superman, sino maduro de verdad: ¿pena de muerte sí o pena de muerte no? Claro, la pena de muerte asegura que el criminal no reincida, pero a su vez es una medida drástica y bárbara, aunque por otro lado garantiza que no dañe a más inocentes, pero ¿no debe estar la sociedad por encima del individuo? En fin, es una cuestión compleja a la que cada uno debe darle vueltas, pero el caso es que la plantea una serie de superhéroes, lo cual ya supone algo refrescante.


Se habla poco de las carnicerías que se hace Daredevil al cepillarse los dientes.


He leído más de una queja por ahí diciendo que el Castigador de Bernthal «no es el Castigador». Aquí volvemos a lo de siempre: ¿no es QUÉ Castigador? ¿El original de Gerry Conway? ¿El de Garth Ennis? ¿El de Christopher Golden, que era un agente resucitado al servicio de varios ángeles y demonios (en serio)? ¿El FrankenCastle de Remender? 

¿Por qué este no es el Castigador? ¿Porque tiene un perrete? ¡Ya lo tuvo en los cómics! ¿Porque es más humano? ¿Porque tiene más capas que sencillamente «mato porque soy una moderna máquina de matar y las modernas máquinas de matar matan»? Bueno, a ver, lo primero es que, aunque como siempre, depende del guionista, el Castigador tiene un poco más de profundidad que eso, digan lo que digan los brasas del «jaja punisher puto amo se los carga a todos xd», que suelen coincidir con los mismos que creen que Rorschach es un héroe en vez de un puto perturbado objetivista.

Lo segundo es que estamos hablando de ficción televisiva, y cosas que podrían quedar bien sobre el papel, como una psicología menos compleja, unas motivaciones menos desarrolladas, o, en general, algo más plano, se traslada regular a la televisión. Personalmente encuentro más interesante un Frank Castle (que, recordemos, está empezando) que muestra un atisbo de humanidad que un verdugo imparable.


Que lo de FrankenCastle no es broma, coño.


Respecto a Elektra… bueno, ahí está, ¿no? Elektra. Elektra ahí, interpretada por Elodie Yung. Elektralatina. No sé. Tampoco soy muy fan del personaje, así que desconozco si se han tomado grandes libertades con ella porque conozco lo básico. Desde luego, el salto de lidiar con los bajos fondos a meternos en maquinaciones de la banda de ninjas conocida como la Mano, que vuelva Stick (un siempre estupendo Scott Glenn) y que descubramos por fin qué es el Cielo Negro (spoiler: una decepción) es un salto bastante grande.

Sin embargo, no necesariamente para mal. Habrá a quien le interese más esa parte de la temporada que la relacionada con el Castigador, aunque como es de esperar, al final se junta todo en un totum revolutum con zis zas, páñun páñum y cataplum bum bum. Vamos, que hay tajos, tiros y hostiejas finas.


Martes y 13 cuando aún eran tres.


Decíamos ayer, cuando hablaba de Jessica Jones, que le fallaban los secundarios, que en ese aspecto Daredevil le ganaba por goleada. Lo mantengo. Ya solo por ese Foggy Nelson tan competente como majete y por esa Karen Page que sabe sacarse las castañas del fuego en vez de esperar a que se lo den todo mascado vale la pena, pero es que además en esta temporada volvemos a tener al ya mencionado Stick, a Melvin «Gladiador» Potter (intelectual y emocionalmente más estable que en la temporada anterior), y a cierto mandamás cuyo peso se hace notar en un par de escenas impecables.

Es Karen Page, precisamente, la coprotagonista de dos de las escenas más BONICAS de la temporada, tanto por fotografía, que ha mejorado bastante desde la primera temporada, y que en una escena les recordará a la estupenda Birdman, como por carga emocional. Oigan, a mí me tuvo sonriendo como un imbécil. Además, tras esta escena pasamos de lo bonico a la mugre neoyorquina, algo que simboliza perfectamente Matt cuando se afloja la corbata, dispuesto a entrar en acción. Vamos, que solo le falta citar a su rocoso compañero superhéroe y soltar aquello de «¡Es la hora de las tortas!». Es un ejemplo de narrativa audiovisual sutil y elegante que quizá pase desapercibido, pero que me parece estupendo.


¿Ser o no ser un personaje femenino bien construido? Esa es la cuestión.


«Pero ¿y las hostias? ¿Y las hostias qué? ¿¡Y PARA CUÁNDO UN DÍA DE LAS HOSTIAS…!?», gritará algún lector entre espumarajos, provocando que alguno de sus compañeros de piso busque otra vivienda donde alojarse, harto ya de tanta tontería. Pues les alegrará saber que siguen siendo, valga la redundancia, la hostia. Si el plano secuencia del pasillo les gustó, se van a quedar con el culo torcidísimo con la secuencia (falseada, eso sí) de las escaleras que hay en esta temporada. Es tan cojonuda que los de marketing se plantearon cambiar el título de la serie a Con Dan Defensor, ¡hostias a gogó!, pero al final se echaron atrás. Ellos sabrán.

Ah, y una buena noticia: por fin vemos a Murdock & Nelson en los tribunales, cosa que eché de menos el año pasado. Aquí no solo los vemos, sino que además son unas de las secuencias más interesantes y tensas de la temporada. Porque no todo va a ser repartir candela, caray, que no somos antidisturbios.


Si vieron este póster y se preguntaron si adaptarían ESA ESCENA… están de suerte.



Esta temporada de Daredevil ha sido un paso adelante respecto a su ya más que notable primera incursión en Netflix. Tiene ritmo, tiene personajes bien construidos, enlaza con el resto del UMC (¡hasta con Agentes de S.H.I.E.L.D.!), está bien interpretada, bien rodada, bien dirigida… Todo bien, joder. Véanla. VÉANLA YA. QUE LA VEAN LES DIGO O LA VAMOS A TENER AHORA MISMO ME CAGO EN LA LECH[lo dejan inconsciente de un porrazo salido de la nada]






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