23 oct. 2015

«Spider-Verso», una telaraña de saber hacer

«AY QUE EL SPIDERMAN EL SPIDERMAN
PERO QUE DOES WHATEVER LO QUE UNA ARAÑA CAN
SE MARCA UNA WEB DE ANY SIZE
PESCA A LOS THIEVES COMO A FLIES»
Spider-Man Theme, versión de los Ramones



Una semana más, y tras haber sido mordido por una araña normal y corriente que ni da poderes ni nada, vuelve RduTcB, el blog de su amigo y vecino Bóinez. A no ser que no seamos amigos. Ni vecinos, claro. Hay factores externos ahí.

Como algunos ya sabrán, a mí Spiderman me pirra. Me pirra muchísimo. Empecé con la serie noventera de dibujos, me enganché a los tebeos, me pesqué el ya clásico coleccionable rojo que salió cuando la primera película que cubría prácticamente toda su etapa ochentera, y a tope con todo. Hasta a veces sueño que soy él, pero en plan MAL. ¡Hasta llevo una chapa en la solapa! Y ya se sabe que si uno lleva una chapa, es fan de los buenos, ¿no?

Así las cosas, cuando el bueno de Conrado «Entiman» Martín dedicó el mes de junio a subir cada día una ilustración de una versión distinta del trepamuros con el hashtag #SpiderJune, me volví locuelo. Y cuando unos meses después dijo que lo iba a publicar en formato físico, pues más todavía. Y aquí tenemos Spider-Verso: entre redes y telarañas.




Spider-Verso: entre redes y telarañas es un libro de formato muy manejable que nos ofrece 50 ilustraciones a acuarela, las 30 originales y 20 de propina, comentadas por el propio Entiman, con prólogo de Doc Pastor y epílogo de Francesc Martínez, autor de Diario de Peter Parker.

El librito es una gozada para cualquier fan del lanzarredes, del buen arte… o de las dos cosas, porque lo cierto es que las ilustraciones, hechas con los «manchurrones» de Entiman, dan gloria al verlas.

Se nota que el autor es fan hasta la médula del cabeza de red al ver qué versiones ha ilustrado: que si el asombroso Hombre Bolsa, que si al Peter Parquagh de Neil Gaiman, que si ahora un Spiderman Noir, que si el Spiderman Cósmico, que si Spider-Matanza (sí, esto pasó en los 90, ¿cuándo si no?), el Spiderman de 6 brazos de Romita… ¡hasta el televisivo Spiderman Ilimitado tiene su rinconcito! Y los que llevan dando la rasca toda la semana con Regreso al futuro gozarán especialmente con el guiño al cartel que hay en la ilustración del Spiderman del año 2211.


El Spiderman de la Fundación Futuro nunca fue tan BELLO [se lanza a besar la pantalla, es muy incómodo para los lectores] 


Como ya digo, un gustazo de libro de ilustraciones para los aficionados al arácnido que pueden comprar por 12 pablichenkos de nada enviando un mail a entimani@gmail.com.

Y ahora, sin más dilación, les dejo con una entrevista al autor, Conrado «Entiman» Martín.

-¿Por qué acuarelas y no otro material?

Con el paso de los años he ido tocando varios palos, estilos y técnicas diversas, siendo la acuarela y las tintas al agua las que más satisfecho me han dejado, ya que quizás sean las que mejor se amoldan a mi manera de ver el mundo. Adoro el colorido que crean sobre el papel y la imprevisibilidad que conllevan. De hecho, con muchas de las ilustraciones de este trabajo me ocurría que cambiaban radicalmente de lo que en un principio había hecho al resultado una vez estas se habían secado. ¡Afortunadamente, ninguna se arruinó en el proceso, que esto también pasa a veces!

Gustos personales aparte, creo que es una técnica que se presta a un estilo de dibujo rápido y fresco, algo que me iba de perlas para este proyecto, debido a las características efervescentes del personaje, y a lo dinámico que tiene que ser a la fuerza el crear un dibujo diario.

-Tienes un estilo muy particular, con lo que tú llamas «manchurrones», ¿de dónde viene esto?

De mucho trabajo y evolución. Si tengo que buscar un origen, diría que este estilo comienza a manifestarse durante unas clases de pintura a las que acudí durante muchos años, en los talleres Oloramar de Natalia Villa, previas a mis años de universidad. Allí, y a pesar de no tocar todavía la acuarela, ya empiezo a adentrarme en el mundo de los colores y la fuerza de las manchas a la hora de componer una pintura. A partir de ahí, la carrera de Bellas Artes y el trabajo diario hicieron el resto. Me gusta escaparme de las formas cerradas, conseguir sensaciones diversas con explosiones de color… algo que no suele verse demasiado en el mundo del cómic, aunque es lógico, ya que su intención es radicalmente distinta. La suya es la de contar una historia de manera coherente y atractiva para el lector a través de las viñetas, y la mía con estos «manchurrones» es impactar al espectador e intentar crear algo lo suficientemente atrayente como para atraparlo durante un rato. Poco a poco he ido depurando este estilo, abrazando cada vez más el espacio negativo y el caos controlado que generan las manchas, aunque todavía me queda un tremebundo camino por recorrer.


¿Se acuerdan de Ben Reilly? ¡Ah, los 80 90…!


-¿Te esperabas la magnífica acogida del proyecto?

¡Para nada! Cuando me planteé #SpiderJune, en mi cabeza no era más que un ejercicio para continuar desarrollando mi estilo, con la ventaja de poder trabajar con una temática que me apasionaba. Obviamente, si escoges ilustrar a Spidey, sabes que algo de visibilidad vas a tener, pero no contaba con la maravillosa acogida que ha tenido. Fue ésta, de hecho, la que me empujó a sacar esas ilustraciones (y veinte más) en papel: como premio o recompensa final del proceso para todos aquellos que me acompañaron a través de las redes sociales durante ese mes de locura. Yo sólo esperaba algo de feedback, ya fuera bueno o malo, que es lo que uno siempre busca cuando expone su trabajo, obviamente.

-¿Es planteable una exposición en formato físico de Spider-Verso?

Es planteable, ha sido planteado y va a ocurrir, si no ocurre una desgracia mayúscula. El 31 de octubre, a las 19:00 horas, en Manhattan Comics Valencia, con motivo de su inauguración en fase beta, expondremos las ilustraciones del libro. Y hay planes de poder llevar la expo a más sitios, pero eso todavía está por concretar. Así que, si tenéis un hueco y os pilla cerca, por ahí estaremos, presentando los trabajos y vendiendo los ejemplares de Spider-Verso que queden por vender… ¡si es que todavía queda alguno!

-¿Por dónde le recomendarías empezar a alguien que quiera engancharse al lanzarredes?

Para un neófito, lo más sencillo es engancharse con los primeros números de Ultimate Spider-Man. Es la respuesta obvia, pero realmente es una colección creada única y exclusivamente para ello: traer los orígenes del personaje a nuestros días para todo aquel que quiera acercarse a él sin tener la losa de décadas de continuidad a las espaldas (además de que el trabajo de Bendis a los guiones de la colección es absolutamente maravilloso). Una vez enganchados, ya pasaríamos a cosas más serias, como la etapa clásica de Lee-Ditko-Romita-Kane, pero para catar eso ya hay que estar más curtido o tener más tebeos leídos.

Aunque bueno, siempre he defendido que, quien ha de engancharse al mundillo o al personaje, se engancha lea lo que lea. Yo empecé con Spidey en plena saga del clon noventera, sin anestesia ni nada, y aquí sigo.


Afortunadamente, este simbionte no hace bailar.


-¿Cuál es tu versión del trepamuros preferida y por qué?

Una vez terminado el proyecto, y durante todo el proceso, te vas quedando con esas versiones que más has disfrutado dibujando, bien porque el diseño es inmejorable, bien porque te trae a la mente historias que hace tiempo que no lees y las recuerdas con cariño. 

En cuanto a diseño, pocos trajes (por no decir ninguno) en el mundo de los superhéroes hay que puedan superar el uniforme original de Spidey. Es una combinación tan perfecta de tantos elementos diferentes, que me cuesta pensar cómo a Ditko se le ocurrió combinarlos todos de ese modo para lograr semejante perfección en el diseño. Las redes, los ojos, la araña del pecho y de la espalda… No había nada parecido entonces en lo que poder inspirarse, y hoy en día sigue siendo un ejemplo de trabajo redondo. Absolutamente todas las versiones posteriores derivan irremediablemente de ahí, incluidas algunas tan radicalmente distintas (y excelentes) como el traje negro o Spiderman 2099.

Y en cuanto a historias, siempre he sido muy fan de Spider-Girl y de sus primeros 50 números de deliberado tono retro, a pesar de estar ambientado en el futuro cercano. Para mí, así es cómo debería evolucionar el personaje: mediante su legado, pero sin perder a Peter Parker de vista. Profundiza en un concepto que es clave en el personaje: la idea de Spiderman como símbolo, dejando a un lado su dimensión más humana, que, al fin y al cabo sólo conoce el lector. Es algo que surge cada cierto tiempo, y que ha sido tratado en parte en el Universo Spiderman de Slott. Spiderman, como héroe, es la idea más pura de superhéroe a la que cualquiera puede aspìrar, y han sido muchos los personajes que han asumido su manto debido a la enorme veneración y respeto que sienten hacia él, aún sin haber conocido al hombre detrás de la máscara. Porque su humanidad, porque el «todo gran poder conlleva una gran responsabilidad» traspasa el disfraz y se hace palpable en cada vida que salva. Y para personajes como Miles Morales, May Parker o Mattie Franklin (quienes al final son tan fans como tú y como yo), ese es el ideal que quieren llegar a alcanzar algún día en su carrera superheroica.


Una de mis ilustraciones preferidas, la (sutil) evolución del traje de Spiderman.


-¿Alguna etapa o saga de Spiderman que quieras destacar?

Normalmente, la tendencia popular suele ser la de quedarse con 3: la de Lee-Ditko-Romita, la de Stern y la de Straczynski, aunque poco a poco el club se está ampliando a 4, viendo la gran labor de Slott en la colección a lo largo de estos años. Todas ellas la mar de recomendables y claves para cualquiera que quiera leer lo mejor del personaje. Sin embargo, me gustaría destacar algunas que parecen bastante olvidadas, y que, sin embargo, las considero igualmente reseñables. Una de ellas es la etapa en Spectacular Spider-Man de J.M. DeMatteis y Sal Buscema. Mucha gente, cuando se habla de DeMatteis, suele quedarse con La última cacería y ya, olvidándose de que posteriormente escribió algunos de los tebeos más profundos e interesantes de Spiderman, como El niño que llevamos dentro, Trámites funerarios o la muerte de Harry Osborn. No era el tono habitual de los cómics del trepamuros, pero estaban impecablemente escritos y dibujados. Al igual que Los años perdidos, la miniserie dibujada por Romita Jr. en la que profundizaba en los años que Ben Reilly pasó vagabundeando por Estados Unidos. Otra obra redonda que ha sido injustamente olvidada debido a pertenecer a la época a la que pertenece.

Hablando de épocas malditas, me gustaría rescatar la saga de El desafío. Así como lo que viene inmediatamente después del Mefistazo es bastante mediocre, lo que llega con el comienzo de su «segunda temporada» y la trama central de la resurrección de Kraven me parece altamente disfrutable. Su único problema es que todavía pesaban demasiado esos horrendos números en los que Mefisto decide pasar una tarde entretenida y eliminar de continuidad el matrimonio de los Parker. Y lo que vino después (Big Time, Superior Spider-Man…) terminó de eclipsarla. Aunque claro, teniendo a Joe Kelly, Mark Waid, Dan Slott, Roger Stern o incluso a Zeb Wells en estado de gracia, poco podía salir mal.


El Spiderman superior. No confundir con su versión cani, el Spiderman ShUrPeRioOoOoR.


Lo que se ha repetido con frecuencia con el lanzarredes es que, cuando las colecciones iban mal, iban todas mal. Pero cuando iban bien, se ponían de acuerdo para que todas fueran excelentes. Y eso daba lugar a que muchos guionistas fueran eclipsados por otros que trabajaban en el mismo momento con el personaje, o justo a continuación. Es el caso de Bill Mantlo, cuya etapa en Spectacular coincide con la de Stern en Amazing, o de Paul Jenkins (aunque lo mejor de éste se encuentra en sus primeros números, ya que su etapa comienza a decaer una vez Mark Buckingham deja los lápices), quien escribe Peter Parker: Spider-Man a la vez que Straczynski y Romita Jr. hacen maravillas con Spidey.

Mantlo es, probablemente, el escritor más injustamente ignorado de la historia del trepamuros, ya que, no sólo escribió una fantástica etapa en Spectacular Spider-Man, sino fue el primero que hizo algo decente con una cabecera tan poco interesante como Marvel Team-Up, con Sal Buscema a los lápices (el otro gran olvidado de la historia del personaje).

-¿Algún proyecto de futuro que nos puedas contar?

Lo más inmediato ahora mismo es el libro que estoy preparando con Doc Pastor, acerca de series y moda, titulado Vestidos para el éxito, que intentaremos sacar adelante a través de crowdfunding. Más allá de eso, algunos cómics breves e ilustraciones para antologías y revistas como Área 51 que poco a poco irán saliendo, pero de los que no te puedo dar más detalles por el momento. Pero sí te puedo decir que no me puedo quejar de estar aburrido ahora mismo, la verdad sea dicha.


Desde aquí, muchas gracias a Conrado Martín por prestarse a la entrevista. Y ustedes, ¿qué hacen aquí  todavía? ¡Cómprense de una sacrosanta vez su ejemplar de Spider-Verso, que se acaban…! No, en serio, se acaban: es una edición limitada de menos de 100 ejemplares, numerada y dedicada por el autor. 

¡A mí dadme Marvel!