11 feb. 2014

Especial San Valentín: La soltería, ¡menuda lotería!



Una semanJAJAJAJAJAAJAJAJAJAJAJA AY QUE ME DA UNA SEMANA DICE JAJAJAJAJAJAJAAJAJOJEJOJAJOTA QUÉ CABRÓN EL TÍO MADRE MÍA QUÉ LOCURA vuelve RduTcB, el blog que actualiza cuando puede y quiere.

Como todos sabrán, esta semana es San Valentín, esa festividad amada y odiada a porcentajes variables directamente proporcionales al número de solteros y emparejados que haya en el momento. Yo les propongo hacer un repaso en varias entradas del ciclo del HAMOR (soltería-comienzos-relación-ruptura) aderezado con unas cuantas canciones que oigan, canela fina, ¿eh? ¿Qué? ¿Cómo dicen? ¿Que seguro que salen canciones de Tom Waits, Nick Cave y los Eels? ¡Toma, pues claro! ¡Qué cosas tienen…!





Para empezar el recorrido por las turbulentas aguas de los senta… asento… sent… ¡apuntador! Ah, vale… «sen-ti-mien-tos»… Bien, para empezar el recorrido, decía, comenzaremos por lo que caracteriza a la etapa de soltero de la mayoría de la población: no comerse una rosca.




Esto es así. La queja más oída entre los solteros es que llevan tanto o cuanto tiempo sin darle al viejo unodós, sin bailar el tango horizontal, sin hacer uga buga, sin hacerse uno con el cosmos… sin follar, vaya. Normalmente esas quejas van acompañadas de un despliegue de cuñaísmo que ya lo quisiera Leo Harlem y… bah, paso de hablar del tema. Realmente solo lo he puesto para poder cascar este temazo de Grinderman.

Ahora bien, también les digo que ha de ser una putada tener una libido tan alta que haga falta practicar el fornicio casi a diario para no estar frustrado, ¿eh?

A lo que realmente quería llegar yo es al temita de las narices, al temita de la (mal llamada) friendzone, ese temido estado en el que OJOCUIDAO, una persona no quiere tener nada más que amistad con la otra. ¡Qué locura!




Vamos a ver, ¿tan raro es que haya gente que solo busque amistad que hay que ponerle un nombrecito? Y no solo eso, sino que hay muchas protestas de «me porto muy bien con ella, pero aun así solo quiere que seamos amigos». Joder, ¿no es eso la amistad? Porque yo pensaba que los amigos se ayudan y se apoyan entre sí, no sabía que era solo una plataforma de lanzamiento para meterla en caliente. Y sí, también está mal por parte de la persona friendzoneante aprovecharse del friendzoneado si sabe lo que se cuece.

Ya hay que ser miserable, se sea del sexo que se sea, para portarse bien con alguien solo para sacar algo a cambio. Más de una vez he oído quejiditos de «pues tal ha roto con el novio, yo le he apoyado, y ahora está saliendo con otro en vez de conmigo». Coño, pues para eso no la apoyes y punto, cacho trepa.

La friendzone es, en esencia, lo mismo que el pagafantismo, actividad en la que incurre hasta el propio Nick Cave en No Pussy Blues (el concepto de Nick Cave como pagafantas, también tiene huevos la cosa), y que consiste en eso, en arrastrarse detrás de la otra persona en plan complaciente con la esperanza de GUACA GUACA ARF ARF ARÚUUU ARÚUUUU ÑACAÑACAÑACAÑACA HUBBA HUBBA ÑERF ÑERF, ya me entienden.


Y si no lo entienden, les hago un Nolan.


Tanto los términos «friendzone» como «pagafantismo» no son sino excusas para justificar el rechazo y algo tan obvio como natural: que no todos los sentimientos son correspondidos. No hay más, ¿eh? No hay nada complejo tras el tema, es sencillamente que el hecho de que a una persona le guste alguien no conlleva que sea algo recíproco.





El aquí te pillo, aquí TEMAZO anterior no versa precisamente sobre la soltería, sino sobre un Lázaro resucitado que se hace famoso en el siglo XXI (¡!), pero la actitud de PETARLO casa perfectamente con lo que supuestamente hace ese nuevo grupo: los neosolteros.

Para los que tengan la suerte de no conocer a este (ridículo) grupo nuevo, les dejo este enlace donde lo explican todo bastante bien. Por si les da pereza, les resumo yo lo que son: solterones con dinero.

En efecto, si los neosolteros son solteros de entre 30 y 50 años que no tienen como prioridad tener pareja, podemos decir que la única diferencia que los separa de los solterones es que los neosolteros tienen pasta. Y ya se sabe que el dinero aumenta el estatus: de loco a excéntrico, de moro a árabe (sí, sí, cuñaísmo), y ahora, de solterón a neosoltero.




Que también digo yo, que ya hay que ser gilipollitas para decir «no, es que yo soy neosoltero», ¿eh? Vamos, como soltero que sabe disfrutar de su condición y que no siente esa necesidad casi patológica que tienen algunas personas de estar siempre emparejadas, puedo decir que me parece una soberana chorrada.

Igual de absurdo me parece eso de demonizar la vida en pareja. «¡Es que no hay libertad! ¡Es que siempre hay que depender del otro! ¡Es que pierdes tu identidad! ¡Es que no puedes hacer nada!», dicen algunos. Oigan, no. Si ustedes no pueden hacer nada con su pareja, no es problema de tener pareja en general, sino de tener ESA pareja. Claro que perderán algo de individualidad, pero vaya, que tampoco es una CÁRCEL.

Del mismo modo, tampoco hay que endiosar el tener pareja y esperar que sea la panacea. Hay muchas personas que piensan que su pareja ha de «completarles» (puto Jerry Maguire, cuánto daño ha hecho), que todo va a ser perfecto y maravilloso y que nunca van a discutir. Y oigan, no. Las relaciones tienen sus altibajos. 

«Entonces pongo a Dios por testigo de que hoy mismo corto con mi pareja, esa puta ESCORIA», estará diciendo algún lector exaltado de esos que tantos tengo. No, hombre, no. Estar soltero tiene sus ventajas, claro. La independencia total, no tener que preocuparte en absoluto de nadie más y todas esas cosas, pero también tiene sus inconvenientes, como ESE VACÍO EXISTENCIAL QUE TE ATENAZA EN CADA SEGUNDO DE TU EXISTENCIA Y AY SEÑOR POR QUÉ A MÍ POR QUÉ SI SOY UN MIEMBRO VÁLIDO DE LA SOCIEDAD QUÉ HE HECHO YO PARA MERECER ESTO POR LOS CLAVOS DE CRISTO POR QUÉ NO SE ME PERMITE SER FELIZ


DISCULPEN LAS MOLESTIAS


Les decía que ser soltero tiene sus ventajas, pero también sus inconvenientes, que es no tener las ventajas de tener pareja. Del mismo modo, los inconvenientes de tener pareja son no tener las ventajas de la soltería, que para cada persona serán distintas. En cualquier caso, estar soltero no supone ningún problema siempre que sea porque se quiere. 

El problema viene cuando se quiere tener pareja y no se puede. Ahí sí que están bien jodidos. ¿Eh? ¿A que sí? Sí, sí, le digo a usted. No, no finja que no sabe de qué va la cosa. No, no mire atrás, que le digo a usted. Qué solo está, ¿eh, jodío? ¡Pero no llore, no me sea blandengue! ¡Bah! ¡Más blando que la mierda de pavo es usted…! ¡Así no me extraña QUE NADIE LE QUIERA! ¡Pero no se vaya, que aún quedan más entradas sobre las relaciones…! ¡EL ESPECIAL SAN VALENTÍN…!