30 mar. 2013

Lecturas boinudas: marzo de 2013





Una semana más, y tras haberme negado a escribir una entradilla, vuelve RduTcB, el blog que cayó del cielo.

Estamos a fin de mes, ¿y saben qué significa eso? Aparte de que, si son tan afortunados de tener trabajo (¡enhorabuena, son ustedes una rara avis!) van a cobrar la nómina, que tenemos nueva edición de Lecturas boinudas.

- The Sandman, volumen VII: Muerte, de Neil Gaiman: El punto y final (¿o punto y seguido?) de Sueño, de los Eternos. Si bien es cierto que me leí el cómic en sí en enero, no fue hasta principios de mes que me acabé el abundante material extra que acompaña al tomo.

Poco les puedo decir de este tomo de The Sandman, y más teniendo en cuenta que no les he hablado de los anteriores. Baste decir que es uno de los mejores cómics (o «novela gráfica», si tiene usted complejo de inferioridad por leer tebeos) de las últimas décadas, y que han de leerlo sí o sí. 

Actualmente está prácticamente descatalogado, y suerte tuve de hacerme con los dos últimos tomos gracias a los amigos de Manhattan Comics, pero, en teoría, ECC debería reeditarlos este año. Ahora bien, preparen el bolsillo: la broma sale a treinta eurípides por tomo. Eso sí, los valen.


Emos que cogen de modelo a Muerte. Emos que no han entendido NADA.


- Las asombrosas aventuras de Kavalier y Clay, de Michael Chabon: Poco les puedo decir de esta joya que no les comentase la semana pasada

Una novela sobre el ascenso de una pareja de autores en plena Edad de Oro del cómic norteamericano, escrita con un ritmo endiablado y trufada de referencias al noveno arte. Como diría el gran Stan, «EXCELSIOR!».

- El libro rojo de Mongolia, de los perillanes de Revista Mongolia: Revista Mongolia, la publicación que nos trajo titulares como «RAJOY HA MUERTO» y «EL REY PODRÍA VIOLARTE» ha sacado al mercado un libro que pocos pedían, pero que todos necesitábamos.

El libro rojo de Mongolia es un compendio de sabiduría que contiene desde entrevistas con personajes como Jim Morrison y Van Gogh, hasta una completa enciclopedia con conceptos imprescindibles para el mundo moderno, como «Gay: persona que prefiere pasarse la vida discutiendo con alguien de su mismo sexo» o «Rácano: aquel que es solidario consigo mismo».

23 mar. 2013

Las asombrosas aventuras de Kavalier y Clay




Una semana más, y tras haber sobrevivido a otro año de Fallas, vuelve RduTcB, un blog que es mejor que recibir un puñetazo en las costillas.

Como todos sabrán (y si no, es que son ustedes unos IGNORANTES), soy muy aficionado a los cómics. Por eso, cuando vi en la Fnac una novela llamada Las asombrosas aventuras de Kavalier y Clay, con una portada en la que se alzaba un imponente edificio de estilo años 30, enseguida esperé que tuviera que esa combinación desembocase en una obra relacionada con el mundo de la viñeta. Y mi sentido precognitivo, al contrario que muchas otras veces (jamás debí invertir en Guasap!, el programa de Dani Martínez), no me falló.




Las asombrosas aventuras de Kavalier y Clay (Kavalier y Clay a partir de ahora, para abreviar) es una novela de Michael Chabon que se publicó en el año 2000. Vamos, que no estoy lo que se dice precisamente al día (¿¡que Elvis ha QUÉ!?). Por otro lado, con diez años, difícilmente hubiese disfrutado de este mamotreto de setecientas páginas, en el que se abarcan dos décadas de la historia estadounidense.

Kavalier y Clay cuenta el ascenso y caída de dos jóvenes, Sam Clay y su primo checo Joe Kavalier, en el mundillo de la historieta. Empezando en 1939 con la creación del Escapista, un superhéroe basado en la afición de Kavalier por los trucos de magia y, obviamente, el escapismo, una habilidad vital para su fuga de una Praga acosada en pleno nacionalsocialismo. 

16 mar. 2013

Diario fallero





08.00
Me despierta un estruendo terrible, que mis oídos identifican como una versión para orquesta de Torero, de Chayanne, acompañada por unos cuantos petardos.

08.02
Me asomo a la ventana: efectivamente, en la calle desfila una orquesta que toca los grandes éxitos parranderos de ayer y de hoy: Paquito el chocolatero, el Gangnam Style, La bomba… volvemos a estar en marzo, y los casales vuelven a hacer de las suyas con la despertà.

08.10
Hago un paréntesis para romper la cuarta pared y explicarle a usted, querido lector, lo que es la despertà. La despertà es un acto que tiene lugar todos los días de Fallas. ¿Y en qué consiste el acto? En, como su nombre indica, despertar a todo hijo de vecino atronándolos con mugrientas melodías y escandalosos petardos.

08.12
Tras reconstruir la cuarta pared, vuelvo a la cama e intento volver a dormirme.

08.15
No puedo.

08.20
No puedo.

08.30
No puedo, por la gloria de mi madre.

08.40
Me levanto, completamente desvelado, mientras los falleros (maldita sea su estirpe) regresan a sus camas para dormir hasta la hora de la mascletà.

08.50
Me planteo seriamente ir a tocar a los timbres de las casas de los falleros para no dejarles dormir.

08.55
Me planteo seriamente pasar del tema para evitar que se abalancen sobre mí como los animales que son.

09.00
Paso del tema, evitando así que se abalancen sobre mí como los animales que son.

09.15
No hago nada.

10.30
Tras una estimulante hora y cuarto de no hacer nada, amenizada por las constantes explosiones en la calle y los gritos de «ieeeeeeeeeee, fill de puta!» que resuenan armoniosos en las calles, decido bajar a comprar.

10.35
Me pongo el equipamiento necesario para sobrevivir en las calles valencianas en Fallas. Bajo a la calle.

9 mar. 2013

El pago de Whatsapp y los tiogilitos


«I wish I was Mr. Gates,
Pay me my money down,
They'd haul my money in in crates,
Pay me my money down»
Pay Me My Money Down, versión de Bruce Springsteen



Una semana más, y tras haber descubierto una nueva estrella en la constelación de los videoblogs, Antonio Bret, vuelve RduTcB, el blog del miembro más esmirriado del Trío Odiatoder.

La noticia de la semana tiene que ver con la muerte. La muerte de una figura pública de la que se ha hablado mucho. Una figura pública polémica, cuya muerte ha dividido a la ciudadanía en dos sectores muy polarizados. Una figura pública cuya muerte supone una ruptura potencial del statu quo. No, no hablo de Hugo Chávez. Hablo de Whatsapp.

Usuarios, Whatsapp… ha muerto. Bueno, no exactamente… tan solo ha pasado a ser de pago para todos aquellos que no usen iPhone. Esta vez no es un bulo. Olviden todas esas cadenas tan alarmistas en la que les impelían a mandar el mensaje a quinientos contactos, generalmente rematadas por una de esas mierdecitas con ojos tan graciosas. Esta vez va en serio.

Esto es algo que no debería sorprender a nadie que hubiese leído las condiciones de uso, donde ponía específicamente que, una vez acabado el periodo de prueba, el servicio pasaría a ser de pago. Pero claro, ya sabemos lo que pasa con los términos y condiciones y es que, cual creyente con su libro sagrado, le damos a aceptar sin leerlo siquiera.

Vista la avalancha de gente que anuncia a quien quiera escucharle que «¡ABANDONO WHATSAPP!» mientras le agarra de las solapas y le agita, uno pensaría que a los mandamases de la aplicación se les ha subido el éxito a la cabeza y han impuesto una tarifa abusiva, un precio tan alto que la mayoría de usuarios tendrá que escoger: o come, o paga Whatsapp.

Pero no.

2 mar. 2013

Lecturas boinudas: febrero de 2013




Una semana más, y tras guaca guaca, mole mole, vuelve RduTcB, el blog antirutilófilo.

Hoy estrenamos una sección nueva en RduTcB: Lecturas boinudas, un breve repaso a las novelas que lea cada mes. Y es que dos horas diarias de tren dan para mucho, oigan. Para que no digan que aquí no se CULTURIZAN. Cad… ¿cómo? ¿Que no saben qué es un libro? Sí, oigan… eso de las letras que hacen palabras… que están en páginas… que se leen… que sí, que sí. Eso de lo que a veces hacen películas… ¿lo ven, ven como ya les suena? Ay, si es que…

En fin, sin más dilación, vamos con las novelas que he consumido con avidez este pasado febrero.

- American Psycho, de Bret Easton Ellis: Ni de lejos justifica su fama. Le sobran páginas por todas partes y la narración es tediosa. Está claro lo que pretende Easton Ellis con ella, pero es un recurso que hubiera funcionado mucho mejor en una novela de menor extensión, porque con casi quinientas páginas, termina cansando. No veía el momento de terminarlo. 

Tanta descripción de las vestimentas de los personajes cansaría hasta al mismísimo J. Peterman. Y aunque se entiende el motivo, el tema recurrente de la superficialidad, del «tanto tienes, tanto vales» y la uniformidad de todos los yuppies (algo que se ve reforzado con las confusiones de identidad), lo cierto es que entorpece la narración.

Otro tanto pasa con las distintas viñetas que componen la novela: tanto daría que la obra contase con doscientas páginas más que menos, pues la mayoría son reiterativas e irrelevantes.


«A ti te voy a dar yo irrelevancia… en cuanto me digas de qué marca es esa boina».


Muy, muy decepcionante. Que alguien me explique dónde reside su maestría y su genialidad, porque yo desde luego no la he visto. A no ser que sea «ye loko k el pavo ba matando jente ai to loko pro luego al final t kedas to rallao», claro.