15 jun. 2013

Odio que me llamen hater

«Well I don't know how you're taking
All the shit you see»


Una semana más, y directo desde las mazmorras del humor, vuelve RduTcB, un blog cuya lectura está prohibida en cuarenta y dos estados.

Si hay una palabra que está en boca de todos últimamente, esa es, sin duda, «el». Pero si no tenemos en cuenta los artículos, esa sería, desde luego, «de». Sin embargo, si dejamos de lado también las preposiciones, palabras de uso frecuente y, en fin, todo el vocabulario que no interesa para el caso, el término más utilizado sería, sin duda «hater»

¿Que una película no te ha gustado? ¡Hater! ¿Que la última novela que has leído es bastante floja y tiene lagunas argumentales? ¡Hater! ¿Que estás en contra de las medidas del gobierno? ¡Hater! ¿Que odias el racismo? ¡Hater, más que hater!

Pero ¿qué es un hater? Pues, en teoría, alguien que odia sin ton ni son, sin argumento o fundamento alguno, alguien que critica por el mero placer de criticar. Por supuesto, y como era de esperar de esos incultos paletos que pueblan internet, el término se usa muy a la ligera, a diestro y siniestro, a discreción, y demás expresiones que signifiquen «a saco». 


El Trío Odiatóder, de Malputo.


Hace ya varias semanas comentaba con mi amigo, hermano, y posible amante Fosforo; y con el gran Randy Meeks que si Loulogio y Zorman habían bajado el nivel de sus vídeos o no. Todo iba BIEN hasta que entró un tercero en discordia cuyo nombre no mentaré para no mancillar esta casa. El caso es que esta persona, a la que llamaremos «Zapatones» empezó a decir que si es que a nosotros no nos gusta nada, que no hacíamos más que criticar y demás sandeces. Lo de siempre, ya saben. El asunto me tocó las narices y acabó con servidor dejando de seguir a Zapatones, y con este bloqueándome y borrando sus intervenciones. Muy maduro todo, ya ven.

¿A cuento de qué les relato esta memez de patio de colegio? Pues ni más ni menos que para ejemplificar el problema con los haters: que muchísima gente acusa de serlo a otros sencillamente porque no les gusta algo. Sin embargo, nadie acusa a nadie de liker (¿existe el término siquiera?) cuando dicen «oye, pues tal cosa o tal otra me ha gustado».

Uno de los mayores defectos de esta sociedad (aparte de la tolerancia que se tiene con los videoblogueros) es la facilidad que se tiene a la hora de poner etiquetas. ¿Lleva gafas de pasta? Es hipster. ¿Viste de negro? Es gótico. ¿Lleva una camiseta de los Ramones? Le gustan los Ramones (ah, Zara, cuánto daño has hecho). Y claro, si dices que algo no te ha gustado, eres un hater.


PUTO HATER DE LA ESCLAVITUD


No importa que intentes argumentar que oiga, que a mí me gustan cosas, que le recomiendo tal novela, tal película y tal disco, que están muy bien, de verdad, deles un tiento y ya me dice. Nada. Da lo mismo. ¿Criticas algo? HATER DE MIERDA. Es de suponer que los que acusan de tan huraña condición son individuos puros y castos, seres de luz que nunca han criticado nada y a los que todo les viene BIEN.

Por otro lado, tampoco voy a negar que, en mi caso concreto, «me he ganado» esa imagen, dado que muchos de mis artículos son críticas, pero… ¿acaso no existe la sección Yo digo SÍ? ¿Acaso no es cierto que las entradas que más éxito cosechan son las negativas? ¿No resulta más divertida una entrada que vilipendia algo que una que lo ensalza? Señor juez, yo todo lo hice por el humor, ¡por la comedia!

Una cosa es que se me tilde de odiatóder, etiqueta jocosa que acepto de buen grado, y otra muy distinta es creer EN SERIO que no me gusta nada porque, cuidao, ¡es que critico cosas! Lo más gracioso es que esta gente se cree que la gente como yo se pasa el día «odiando», cuando la realidad es que, al menos en mi caso, vemos algo, nos gusta o no, damos la opinión, y a otra cosa, vaya, sin que suponga ningún cambio anímico. Vamos, a mí no me hierve la sangre cuando leo alguna novela mierdosa o veo alguna película sifilítica, no sé ustedes.


Menos con la EJQUEROSA esta.


Pensar que a la gente que critica cosas no le gusta nada es un reduccionismo que demuestra una pobreza mental importante. Así que, si no quieren ustedes que les tomen por votantes del PP cualesquiera, piénsenselo dos veces antes de utilizar el término hater, que lo están desvirtuando. Y odio eso.