12 ene. 2013

¡Hostia puta, que el papa se ha hecho Twitter!


«I don't give a fuck if calling the pope a motherfucker
Means you unthinkingly brand me an unthinking apostate
This has naught to do with other fucking godly motherfuckers
I'm not interested right now in fucking scriptural debate» 
The Pope Song, Tim Minchin


Una semana más, y tras haberme mudado de Formspring a Ask, vuelve RduTcB, un blog que les cuela promoción en las entradillas.

Su Santidad, el vicario de Cristo, el representante de Yahvé en la Tierra, el sicario de Dios… nombres con los que se conoce al papa, un cargo que, como el de Jacob en la Isla, pasa de un hombre a otro y que, actualmente, ostenta Benedicto XVI.

Una de las críticas que siempre se ha hecho a la Iglesia es lo de los niños que están anclados en el pasado, que no se modernizan. «¡Cagondiós, eso se va a acabar!», afirmó categórico el papa, dispuesto a hacer callar a los que le califican de dinosaurio inamovible, «¡Me voy a abrir un Tuister de esos, o como se llame!». Y hace justo un mes, se cumplió la predicción de Rubén Fdez. y el papa se hizo un Twitter. O mejor dicho, y con la austeridad católica que le caracteriza, se hizo ocho.


Como todo supervillano, el temible Pontifex también tiene su escudo de armas, con dos llaves espada.


Mucha expectación se creó sobre qué haría el papa con Twitter. ¿Se dedicaría a hacer RTs de Justin Bieber? ¿Le pondría tuits insultantes a Alejandro Sanz? ¿Bloquearía a @catolicos_es por pesaos? ¿Se ofendería con los tuits de @masaenfurecida? ¿Pediría fav y RT please? «RT si crees en Dios» y cosas por el estilo, ya saben. Pero no.

Yo, en mi atea ignorancia, esperaba que el papa me proporcionase las mismas risas que los amigos de @catolicos_es. Eh, @catolicos_es, aunque me hayáis bloqueado, yo os sigo queriendo. De verdad. ÁNGELUS TIME, BITCHES!

En fin, que me desvío. Les decía que esperaba que la cuenta del papa fuese divertida, pero la verdad es que está siendo algo decepcionante. Es como una especie de @ifilosofia (más) mierder (aún) para creyentes. MEH.


HA VISTO A DIOS.


¿Se imaginan que el papa mete la pata en Twitter? Un día se pasa con el vinito de misa y empieza a soltar tuits como escopetazos. «Dios no existe, es todo mentira», «¡Me dijo que tenía dieciocho años! ¿Cómo iba yo a saber que no era cierto?», «Jesucristo era muy de churrupetear las cabezas de las gambas», «Ese monaguillo me está poniendo ojitos, ¿y si…?» y cosas así. Y claro, por eso de la infalibilidad pontificia, lo que dice el papa va a misa, así que se liaría la de Dios es Cristo.

Por desgracia, esto no ha pasado. De momento. Sin embargo, el Twitter del papa aún puede ofrecernos momentos de humor si nos dedicamos a contestar sus tuits. ¿Es que los responde? Por Dios, no. Él está demasiado ocupando haciendo cosas de papa, como papear y criar papada, pero muchos de sus acólitos sí que se dedican a luchar contra el infiel a tuitazo limpio.





Y esto son solo dos ejemplos, pero por cada tuit puesto al papa, no es infrecuente recibir varias respuestas de creyentes enfurecidos insistiendo en que voy a ir al infierno, que soy un ignorante y que «si no te gusta, no lo sigas». Mi respuesta siempre es la misma: «sí me gusta, me río mucho con él».

Por supuesto, también los hay que intentan hacerme ver que estoy en un «error», y que tengo que abrazar la fe, encontrar a Jesús, admitir que Dios existe con argumentos tan lógicos como que existe porque no se puede negar lo que no existe (la Policía de la Retórica está estudiando el caso)… En fin, una pérdida de tiempo, como ustedes comprenderán, porque ni yo les voy a hacer entrar en razón ni mucho menos van ellos a convencerme de que crea en DIOCITO. Lo jodido de este tema es que las respuestas al tuit del papa solo se ven si se clica a ese tuit en concreto. Hay que BUSCARLAS, y hay gente que no solo lo hace, sino que se dedica a contestar UNO POR UNO a cada tuitero que ha contestado con un «pinche papa» o con un bromazo.


Clic. Evidentemente, se refería a los médicos que se niegan a practicar abortos.


Pero aún hay más: el papa me ha cambiado la vida. Sí, pues he dado el salto a la fama desde que este tuit mío saliera en los informativos de La Sexta (lo pueden ver aquí, justo al principio de la tercera parte)… algo que, por otra parte, no dice mucho a favor de los informativos, claro.

El caso es que, desde que salí en las noticias de La Sexta, mi vida es completamente distinta: ahora puedo decir que he salido en las noticias de La Sexta y… no, esperen. No, eso es todo. Ah, un segundo, que está lo de esa vez que se me acercó una moza atractiva y me dijo «¿tienes un momento para responder esta encuesta?». Bueno, su boca decía eso, pero sus ojos decían «¡TÚ ERES EL DE LA SEXTA! ¡HAZME TUYA AQUÍ, EN MITAD DE LA CALLE!». Sin embargo, como uno es un caballero, no tuve más remedio que rechazarla educadamente con un «no tengo tiempo, arpía descerebrada».


«FUCK YEAH, BIATCH!»


Y, dicho esto, dejaré que sea el mismísimo Benedicto XVI el que ponga el cierre a la entrada de esta semana:


«¡Hale, con Dios!»