21 ene. 2012

El orgullo menstrual, disparate sin igual

«Here she comes, blocking the sun
Blood running down the inside of her legs»
Do You Love Me?, Nick Cave & the Bad Seeds



Una semana más, y tras haberme enfrentado valientemente al periodo de exámenes, vuelve RduTcB, el único blog que aún no le ha dedicado una entrada a Justin Bieber.


Yo he visto orgullos que ustedes no creerían: gente que se enorgullece de su propia incultura, gente que se enorgullece de no haberse comprado un disco en su vida, gente que se enorgullece de haber asistido a un concierto de Russian Red, e incluso gente que se enorgullece de haber visto todos los episodios de Cómo conocí a vuestra madre… pero lo que nunca esperé encontrar es a mujeres proclamando a los cuatro vientos lo orgullosas que están de su menstruación.

Efectivamente, amigos. Incluso hay blogs dedicados a ostentar la roja bandera del orgullo menstrual, con artículos tan amenos como ¿Los animales menstrúan?, para todos aquellos que piensen que las mujeres son los únicos animales mamíferos que tienen el periodo.

Tras solo tres párrafos, ya oigo los gritos de alguna que otra feminazi que me increpa: «¡TÚ NO PUEDES HABLAR DE LA MENSTRUACIÓN PORQUE NO ERES UNA MUJER!». Si opina usted así, váyase a la mierda puede abstenerse de leer esta entrada e irse a hacer algo más productivo, como chupar sellos.


¡Miren qué coágulo tan mono!


«¡Machista! ¡La menstruación es un proceso natural y no deberíamos avergonzarnos de ella!», oigo gritar a la clásica persona que, sencillamente, no se entera. Por supuesto que no hay que avergonzarse de menstruar, maldita sea. Sería como avergonzarse de respirar, estornudar o echar espumarajos por la boca al oír la frase «Del creador J. J. Abrams». Es algo tan natural como inevitable.

Precisamente por eso es por lo que me parece absurdo enorgullecerse de ello. ¿Acaso ustedes, distinguidas lectoras, han tenido que sudar la gota gorda y poner empeño en poder menstruar? ¿O, sencillamente, les llegó un punto en el que empezaron a sangrar por el co tener «esos días»?

14 ene. 2012

Memorias de un hombre en pijama

«And my pajamas clung to me like a shroud»
Hallelujah, Nick Cave & the Bad Seeds



Una semana más, y ataviado con mi pijama, mis pantuflas y mi fiel batín, vuelve RduTcB, su blog de referencia para procrastinar en periodo de exámenes.

A poco que estén ustedes al día, conocerán a Paco Roca, tío majo donde los haya y autor de Arrugas, Las calles de arena, el cartel del último Salón Internacional del Cómic de Barcelona o el imprescindible El invierno del dibujante. También se codea con robots y la adaptación del ya citado Arrugas (que se estrena el 27 de este mismo mes) ha sido nominada a los Goya a Mejor guion adaptado y Mejor película de animación. Vamos, que últimamente está que no para.

Hace poco se publicó Memorias de un hombre en pijama, un recopilatorio de las tiras que Roca dibujó semanalmente, durante cosa de un año, para el diario Las Provincias. Paco Roca se aleja aquí de su vertiente más formal para ofrecernos pequeñas píldoras de humor costumbrista, generalmente centrado en anécdotas propias o de amigos (entre los que se encuentran MacDiego o Ramón Palomar) que, garantizado, les arrancarán una sonrisa.




7 ene. 2012

Comprender y censurar la homosexualidad

«Homos roaming the streets in packs
Queer bashers with tyre-jacks
Lesbian counter-attacks
That stuff is for the big cities
Our town is very pretty
We have a pretty little square
We have a woman for a mayor
Our policy is firm but fair
Now that God is in the house»
God Is in the House, Nick Cave & the Bad Seeds



Una semana más, y volando hoy de nuevo hacia Inglaterra, vuelve RduTcB, un blog en el que se ABUSA de las MAYÚSCULAS.

Uno de los temas más candentes estos días, aparte, claro está, de la ruptura de Paquirrín Kiko Rivera con Jessica Bueno, ha sido el boicot contra Amazon, Casa del Libro y El Corte Inglés por la supuesta venta del libro Comprender y sanar la homosexualidad. Y digo «supuesta» porque parece ser que, en el caso de El Corte Inglés, en realidad ni siquiera lo vendía.

El autor del librito de marras, que pueden leer aquí, es Richard Cohen (no confundir con Leonard), un homosexual «curado», como contó en una entrevista en El País en la que afirma que no odia a esos sucios manfloritas los homosexuales, que no se nace homosexual, sino que es algo del entorno, y demás memeces que también podemos encontrar en el libro. Y, del mismo modo encontraremos, como en la obra, que Cohen afirma no odiar a los gays y «respetar a los que quieran llevar ese estilo de vida».


O, como algunos parecen haber entendido, Torturar y eliminar a los homosexuales.


Por supuesto, lo que dice este hombre no hay por dónde cogerlo. Son chorradas sin fundamento, la opción sexual no es una enfermedad ni algo que se pueda cambiar (ni en un sentido ni el otro) y difícilmente tiene que ver con el entorno. Por ejemplo, como cuento en mi artículo sobre Ed Wood, el infame director-productor-guionista-actor-chapuzas vistió ropa de niña obligado por su madre hasta los doce años, pero era heterosexual. Como les decía, son CHORRADAS, pero de ahí a pedir que retiren el libro de las estanterías hay un largo camino.