2 jun. 2012

Ultimate Spider-Man, entretenimiento arácnido





Una semana más, y después de haber abierto una tienda online de hamas y chapas, vuelve RduTcB, un blog que cuela la autopromoción de forma descarada.

Los que temíamos que la compra de Marvel por parte de Disney repercutiera negativamente en la Casa de las Ideas tenemos que tragarnos nuestras palabras con patatuelas. De no haber sido por ella, tal vez no habríamos tenido series como Los Vengadores: los héroes más poderosos del mundo o la que hoy nos ocupa: Ultimate Spider-Man.




La serie, que se emite en Disney XD (¿para cuándo Paramount XD?), viene amparada por Brian Michael Bendis, Paul Dini y el grupo Man of Action (Steven Seagal Steven T. Seagle, Joe Kelly, Joe Casey, y Duncan Rouleau). Vamos, que tampoco son novatos en esto de los superhéroes.

Como ya habrán deducido por el título, la serie se inspira principalmente en el universo Ultimate. Por lo tanto, tenemos a un Nick Furia samuelelejacksonizado (aunque si vieran el universo 616… ay) que conoce la identidad de Spider-Man y a un Norman Osborn muy relacionado con el origen del trepamuros, por citar solo un par de ejemplos. Ultimate Spider-Man no permanece ajena al tirón del agente Coulson, que tiene un papel recurrente en la serie.


Ahora quiere que le firmen los cromos de Spidey.


En esta nueva incursión del trepamuros en la pequeña pantalla, nos encontramos a un Spider-Man adolescente a quien S.H.I.E.L.D. ficha como parte de un grupo de superhéroes. Vamos, que si buscan una adaptación literal de lo ya visto en los tebeos, esta no es su serie. Sin embargo, eso no tiene por qué ser algo malo: a fin de cuentas, ya nos sabemos el origen del lanzarredes de memoria. Como les decía, este grupo está formado por las versiones adolescentes de Luke Cage, Puño de Hierro, Nova y la Tigresa Blanca.

Reconozco que al principio choca bastante ver a un Luke Cage chavalín repartiendo palos, más que nada porque estamos acostumbrados a que sea el estereotipo de negro badass. Tres cuartos de lo mismo pasa con Puño de Hierro, demasiado místico y zen para ser un adolescente en plena ebullición hormonal, o con Nova, excesivamente engreído y cargante. Quizá la que menos chirría sea Tigresa Blanca, más que nada porque tampoco es un personaje tan establecido como los anteriores, y en el universo 616 (el tradicional, vaya) ya tenía esa edad.


No está mal, pero no es El Supergrupo de Jan.


Sin embargo, una vez se acostumbra uno a los cambios, la serie es muy disfrutable. Los capítulos incorporan a multitud de personajes del universo Marvel: desde algunos clásicos como el Doctor Muerte o el dúo cómico del momento, Thor y Loki, hasta otros menos conocidos, como el Trampero. Por supuesto, hay cameos de todo tipo: desde el poderoso Galactus hasta el mismísimo Stan «The Man» Lee, que interpreta al conserje del instituto. Puro HAMOR, oigan.

Uno de los rasgos distintivos de Ultimate Spider-Man es su ruptura constante de la cuarta pared. El trepamuros se dirige cada dos por tres al espectador para explicarnos algo o para soltar algún chascarrillo. Esto me provoca sentimientos encontrados. Por un lado, siempre me han encantado las metarreferencias, por lo que suelo disfrutar de estos momentos. Por otro, a veces hay un exceso de «parones», lo que puede ralentizar la acción. Eso, claro está, por no hablar de que la ruptura de la cuarta pared es un rasgo más propio de Masacre (o de Hulka, si estuviéramos en los 90) que de nuestro amigo y vecino Spidey. Claro, que no es casualidad que uno de los guionistas, Joe Kelly, fuera el responsable de varios números del mercenario bocazas.


- ¿Ruptura de la cuarta pared? Tú dices SÍ.
- ¡Tú dices NO! ¡Tú dices NO!


Este factor metarreferencial, que puede tirar a muchos para atrás (no a mí, desde luego) se ve sumado a los abundantes toques de humor de los que hace gala la serie. Sí, el humor siempre ha sido algo quintaesencial para el trepamuros, pero aquí, aparte de los clásicos chascarrillos mientras apalea a sus enemigos, tenemos insertos humorísticos, pequeños gags de pocos segundos que se inmiscuyen en el argumento.

Aunque es cierto que muchos de estos insertos tienen su gracia, también hay que reconocer que sacan al espectador de la trama. Por ponerles un ejemplo, en mitad de una persecución entre Spider-Man y Láser Viviente (¿qué? ¡Yo no pongo los nombres!), este último le dice, mientras le lanza un rayo de energía, que le va a convertir en «una Spider-Tostada». Bien, pues de repente, aparece una versión chibi de Spidey metido en una tostadora… ¡y se convierte en tostada! ¡HUMOR! Y ojo, que el diseño es adorable, pero corta mucho el rollo.


Aunque todo se perdona por Spider-Mariachi.



¿Vale la pena ver Ultimate Spider-Man? Sí, y mucho. No solo es una versión refrescante del trepamuros, sino que es una serie de lo más divertida, entretenimiento puro y duro que disfrutarán tanto los críos como los fans más creciditos del cabeza de red. Claro, tiene sus fallitos y se abusa demasiado de los interludios cómicos, pero eh, ¿no son ustedes los que se tragan esa bazofia que es Padre de familia? Pues entonces callen, NECIOS. Háganse un favor y aprovechen ahora que hay parón para ponerse al día: no se arrepentirán, oigan.



Y, antes de que se vayan, ¿se acuerdan de cuando algunos de ustedes decían que si hubieran chapas de RduTcB, las comprarían? Bueno, pues las hay. Aquí tienen una remesa, y aquí la otra. Es el momento de demostrar que son gente de HONOR.