30 abr. 2011

Cariño, he espiado a los niños

- ¡Señor Crapsmith! ¡Señor Crapsmith!
- ¿Qué pasa? ¿Quién eres tú? ¿Otro espíritu navideño?
- Euh… no. Soy Claude Springer, y vengo a traerle un guión que le permitirá amasar un pingüe capital.
- Conque pingüe, ¿eh? A ver, cuéntame de qué va ese guión tuyo, cuéntame. 
- Pues verá, la trama gira en torno a Robert Hope, un veterano agente de la CIA que vive su peor momento.
- ¿Le han contratado como asesor de FlashForward?
- ¡Peor incluso! Su mujer ha muerto y su vida carece de sentido. Sin embargo, todo cambia cuando conoce a su vecina, Gillian, una atractiva mujer divorciada de unos treinta y pocos años. Ambos se enamoran, pero los tres hijos de Gillian no soportan la idea de que su madre salga con Robert, que deberá esforzarse por conseguir la aceptación de sus hijos. Por desgracia, un mafioso ruso al que Hope encarceló hace años ha salido de prisión, y hará todo lo posible por arruinar la vida de Hope y los que le rodean, en este caso, Gillian y los niños. En esencia, la película tratará temas como la pérdida de un ser querido, la superación, cómo podemos recuperar la alegría cuando menos lo esperamos y las cosas que podemos hacer para proteger a los que amamos.
- No está mal, no está mal… ¿Tenías algún actor en mente cuando escribiste el guión? 
- Bueno, había pensado en Sean Penn o Tim Robbins para interpretar a Robert Hope, y creo que sería genial si pudiéramos conseguir a Charlize Theron para interpretar a Gillian.
- Todo eso está muy bien… ¿pero no preferirías que contratásemos a Jackie Chan? Jackie Chan gusta a todo el mundo… ¡y menudas leches reparte! ¡Podríamos llamarlo Bob Ho! 
- Pero… pero… con todo el respeto, creo que el señor Chan no podría llevar la carga dramática de mi guión, y además…
- ¿Carga dramática? ¿Tú estás tonto, chaval? ¡Esa idea que me has contado es perfecta para hacer una comedia familiar! ¡Con escenas a cámara rápida!
- ¿U… una comedia familiar...? Pero si yo no quier…
- ¡Calla, calla! ¡Una comedia familiar de espionaje! ¡Será un exitazo! ¡Será mejor aún que Spy Kids y que Spy Kids 2
- ¿Me… mejor que Spy Kids y Spy Kids 2? Pero si…
- Lo sé, lo sé. Sé lo que estás pensando: «¿Por qué no ha mencionado Spy Kids 3?». Te seré sincero, chaval: Spy Kids 3 fue en 3D y tenía a Stallone como villano, y contra eso no podemos competir. Pero te diré una cosa: el malo de nuestra película será el mismísimo Espartaco.
- ¿Espartaco? ¿En serio? ¿Va a contratar a Kirk Douglas?
- Espera, ¿he dicho Espartaco? ¡Quería decir Sportacus!
- ¿Quién?
- ¡Sportacus! ¡El protagonista de Lazy Town! Por Smith & Wesson, ¡adoro esa serie! Mira, llevo una foto aquí en la cartera…

23 abr. 2011

Jesucristo, el primer Poochie

¿Qué? ¿Otra vez? Pues sí, bienvenidos al enésimo rediseño de Reflexiones de un tipo con boina. Como verán, he despejado un poco la barra lateral y he dejado fijos los iconos de las distintas redes sociales donde podrán encontrar a un servidor. También he colocado una cabecera nueva algo más sencilla y acorde con el nuevo aspecto, que espero que satisfaga sus expectativas, si es que tenían algunas. Dicho esto, metámonos en harina.

Hace ya algún tiempo que el gran Viruete habló de una categoría de personajes, los Poochies. ¿Que qué son los Poochies? Mejor será que lo explique Viru: 

«Los Poochies no solo son los nuevos… sino que además son LOS MEJORES. Tienen que molar más que nadie, y comienzan a robar minutos de manera increíble a los supuestos protagonistas de la serie / película. Esto va más allá del síndrome del chico nuevo, los Poochies llegan arrasando con todo, tanto que hace que les cojas manía».

Así es. Para que se hagan una idea, un Poochie es como si el odioso pero amado Barney Stinson fuera un personaje que hubiesen plantificado en la tercera temporada de Cómo conocí a vuestra madre en vez de estar dando por culo ahí desde el primer capítulo.

En fin, Poochies hay muchos, y no todos son fáciles de identificar. De hecho, estamos tan acostumbrados a algunos, los tenemos tan presentes en nuestra vida diaria, que la idea de que lo sean ni siquiera ha pasado por nuestros prodigiosos cocos. Como, por ejemplo, Jesucristo. Your own personal Jesus, ahí es nada. Piénsenlo bien: aparece por primera vez en la secuela del Antiguo Testamento y, como dijo Viruete, acapara todo el protagonismo. Pero no se escandalicen todavía, y analicemos punto por punto los motivos por los que Jesús podría haberse llamado Poochiecristo.

17 abr. 2011

Verborrea cultural: Mostra de Valencia y Mostra Cómic 2011




Si es usted uno de mis estimados y nunca bien ponderados seguidores de mi Twitter, es posible que haya notado que la frecuencia de mis tuits disminuyó sensiblemente la semana pasada. Tiene una explicación: estuve atareado, como ya lo estuve el año pasado, con la 32ª edición de la Mostra de Valencia y la 2ª Mostra Cómic. Bueno, más o menos. Porque, para serles sinceros, no acudí a ninguna proyección (me quedé con las ganas de Código fuente) y me dediqué en exclusiva a asistir a las charlas que se programaron esta semana, salvo una que… bueno, no adelantemos acontecimientos. Como lo tienen todo muy bien explicadito en las páginas respectivas, tan sólo les haré un resumen de las actividades. Y además, rajaré un poquito. Que sé que les gusta, picarones. Así que lean aunque la entrada sea algo larga. ¿Acaso tienen algo mejor que hacer? ¿Sí? Bueno, pues tengan un detalle con servidor y apárquenlo diez minutos.




Con este cartel de BIEN dibujado por Paco Roca (al que entrevisté hace un par de meses aquí) se ha presentado este año la Mostra Cómic, organizada, un año más, por Borja Crespo. ¿Y qué ha habido este año? Pues, además de los clásicos stands, charlas sobre cómic e internet, un encuentro con Angelo Stano, dibujante de Dylan Dog, la presentación del libro Ellos mismos, de Joaquín Reyes, un Ultrashow de Miguel Noguera… pero vayamos por partes.

9 abr. 2011

Queen: los reyes de la sinvergonzonería

«My money, that’s all you wanna talk about!»



En mis tiempos de granuja adolescente (por el acné, más que nada) tuve una época en la que me dio muy fuerte con Queen. Riffs potentes, grandilocuencia, un cantante con bigote… ¡lo tenían todo para cautivar mi mente de joven melenudo! Y, evidentemente, empecé con los Greatest Hits, cuyo primer y segundo volumen llevaba escuchando en mi casa desde que era pequeño. El tercero no. Y con razón, pero eso es otra historia.

Queen se posicionó enseguida como mi grupo favorito (hoy en día ha sido sustituido por Nick Cave & the Bad Seeds, pero sigue en un meritorio segundo puesto), y pronto me sumergí en su discografía… momento en el que me di cuenta de que sus cinco primeros discos eran COLOSALES, con unas melodías tan barrocas y pomposas que harían las delicias de cualquier grupo de power metaaaAAAAAAAAAAAAAAAAL… pero que, a partir de ahí, y con la honrosa excepción de Innuendo, pasó a ser un grupo con discos redondos como el A Night at the Opera o su disco de debut, llamado, en un alarde de originalidad, Queen; a ser un grupo de singles. Eso sí, unos singles de cuidao, no como los de Camela.


«¡Cuando zarpa el amoooooooooooooor…!»


Pero no he venido (más que nada porque estoy escribiendo esto desde mi casa) a hablarles de las múltiples virtudes de Queen, sino a criticar, que ya nos vamos conociendo y sé qué es lo que les gusta. ¡Les gusta ver sangre! ¡Les gusta la humillación! ¡Les gusta la crueldad! ¡Les gusta ver cráneos aplastados bajo el temible PUÑO DE BOINER y…! ¡Anda, hora de la pastilla!

*¡Ay, cómo entra!*

Como les decía, vengo a criticar uno de los peores defectos de Queen: su peseterismo. Sí, amigos, porque Brian May, Roger Taylor y John Deacon (aunque este en menor medida) tienen los huevazos más gordos del panorama musical. Estamos hablando de un grupo que tiene una trayectoria musical de quince discos de estudio y DIEZ recopilatorios. Y todo esto sin contar los packs que reúnen dichos recopilatorios. Recopilatorios de los recopilatorios. El acabose.

2 abr. 2011

Rebecca Black, todo es fun, fun, fun... (por Fosforo)

Hola, gentes de BIEN. Soy Fosforo, y sustituiré a Un tipo con boina durante el día de hoy en RduTcB el día de hoy, mientras él está liado en mi blog, Crisis Creativa. Un cambio de roles que no va más allá. No se piensen que también hemos intercambiado nuestra ropa interior o algo así. Eso no ha pasado. En absoluto, les digo. Dejen de pensar en ello.

Cuando Boiner tipo con boina me ofreció escribir en RduTcB una entrada especial, pensé que tenía que ser algo épico. Yo ya había hablado en mi blog de Peter Crapstone, el primo bastardo de Thomas Crapsmith. ¿Qué debía hacer ahora? ¿Decir SI? ¿Decir NO? ¿Hablar de Crepúsculo? Entonces tuve una revelación. Hablaría de Rebecca Black.
¿Quién es Rebecca Black? Pues es una chavalita de 14 años que un buen día decide que puede triunfar en la música. O más bien, se lo dice un grupo de empresarios sin corazón bajo la malvada marca Ark Music Factory, especializada en música pop adolescente y que no representa a nadie que me suene, supongo que porque no vivo en Estados Unidos y no toda la MIERDA que allí se produce llega hasta aquí. A la pobre Rebecca, que es un poco tonta y le va eso de cantar y bailar, le aseguran que va a ser la nueva Hannah Montana, y que lo único que necesita es un tema acorde con su prometedor futuro como estrella. Este tema es Friday.




¡¿Pero QUÉ DICE?!  Obsérvese la enorme cantidad de matices que podemos vislumbrar en este videoclip de apenas cuatro minutos. Una versión espectral de Rebecca canta en psicofonías (luego descubrimos que no son psicofonías, que es Auto-tune) mientras avanza la semana hasta el viernes, día en que se levanta para ir a coger el autobús de camino al colegio. Pero por el camino aparecen un grupo de chicos y chicas en coche y la invitan a subir. Según la letra son sus amigos, pero…¿por qué conducen un coche niños de 13/14 años? ¿Qué clase de amistades tiene esta chica?