28 dic. 2011

Una boina de tuerca

«Don't it make you feel so sad, don't the blood rush to your feet
To think that everything you do today, tomorrow is obsolete?»
More News from Nowhere, Nick Cave & the Bad Seeds


[Como (casi) todos adivinaron, esta fue la inocentada de este año. No, no voy a iniciar una carrera de hamorcritor, por mucho que BabaChwan me insista en que me dedique a esto. Si se fijan, ya en la cita del principio había una pista, «todo lo que hagas hoy, mañana estará obsoleto», pero bueno, esto son cosas que yo pongo y solo pillo yo porque soy retorcido y estoy to' loko. Pues eso. Que seguimos en la línea habitual. Cotoctoc.]

Una semana más, y con el gorrito navideño puesto en la cabecera, vuelve RduTcB, su blog de referencia para cambios INESPERADOS.

Y es que sí, va a haber un cambio en RduTcB. Iba a esperarme a publicarlo el sábado para no faltar a la tradición, pero no tiene sentido esperar tanto tiempo. Tras darle vueltas durante un tiempo, he decidido que voy a cambiar la línea editorial del blog, orientándolo más hacia el romanticismo.

Lo sé, sé lo que estarán pensando: «Pero QUÉ DICE, Bóinez. ¿No era usted el que tanto odiaba a las hamorcritoras? DOBLE MORAL». Y bueno, en otras circunstancias, les diría que no les falta razón, pero las cosas han cambiado.

Como muchos saben, tengo pareja. Y bueno, ya saben lo que pasa con estas cosas, que uno se va haciendo más sensible, ve las cosas de otro modo y pasa lo que pasa. Lo sé, sé que tengo pareja desde antes de empezar el blog, pero ha sido algo paulatino. Poco a poco me he ido volviendo más romántico, y más de una vez me he sorprendido deslizando comentarios románticos en mitad de una entrada de RduTcB, con la consiguiente reescritura para que ustedes siguieran leyéndome.

En fin, desde ahora, RduTcB tendrá menos artículos de HUMOR y más de HAMOR. Esto no quiere decir que vaya a dejar de hablar de las cosas de siempre, pero probablemente haya un toque más sensible en todo. Si hubiera escrito hoy las entradas de La saga Crepúsculo, probablemente hubieran sido MUY distintas. Y, para que vean qué he estado escribiendo estos días y qué pueden esperar de RduTcB, les dejo un pequeño botón como muestra. Es un fragmento de un relato que estoy escribiendo llamado La taza del destino:


María estaba sentada en el borde, desesperada. No sabía qué hacer. ¿Se atrevería finalmente a saltar? Ya muchas veces lo había intentado, sin decidirse a dar el paso, o mejor dicho, el salto definitivo. En ese momento, su amado, a quien todos llamaban «Bizco» se sentó a su lado:

– ¿En qué piensas, María? –dijo él, con tono azucarado
– En ti. En mí. En nosotros –suspiró ella.– No es justo que tengamos que acabar así, Bizco, no lo es.
– Lo sé –respondió Bizco, apesadumbrado–, pero sabías desde el principio que tenía que ser así. Es nuestra naturaleza.
– ¡Pues no quiero aceptarlo! ¡Es injusto! ¡Ya he visto acabar así a muchas de mis hermanas!

María se echó a llorar. Bizco le pasó un brazo esponjoso por encima de sus delicados, morenos y crujientes hombros.

– Mira el lado bueno, María –le reconfortó–, al menos estaremos juntos.
– ¡Pero acabaremos despedazados! –le dijo, con voz seca– ¿Es que no lo entiendes?
– Lo sé. Lo sé –exhaló Bizco–. María, hay algo que tienes que saber.
– ¿Qué es, Bizco?
– Yo siempre te he querid…

Pero, antes de que Bizco pudiera acabar la frase, una mano gigantesca lo agarró y lo sumergió de cabeza en el líquido blanquecino de la taza. María aún pudo oír sus quejidos gorgoteantes antes de que la mano se llevara a Bizco al interior de una cueva llena de rocas perladas, que al cerrarse decapitaron a su amado Bizco.

– ¡NOOOO! ¡No tenía que acabar así! –gritó María, desesperada– ¡No me queda nada por lo que vivir!

Y, dicho esto, se lanzó al fondo de la taza de leche.

– ¡Pablito! ¡Ya se te ha vuelto a caer la galleta a la taza! –bramó una voz lejana– ¡Qué niño este, que siempre hay que estar encima de él!


Y hasta aquí el fragmento de La taza del destino, que cuenta la historia de María y Bizco, dos inocentes amantes con una relación condenada al fracaso por la cruel naturaleza de su horneada existencia. Aún tengo que pulir unos cuantos detalles, pero espero que les haya gustado.


El amor es lo más preciado que tenemos. Yo lo sé, y ustedes también lo saben.


En fin, espero que les haya gustado y que sepan comprender este (yo lo sé) inesperado cambio en RduTcB que, no obstante, creo que resultará gratificante tanto para mí como para ustedes.

Nos leemos el sábado, amigos. Paz y HAMOR para todos.