24 dic. 2011

Santa Cachas

«I'm looking forward to Christmas
Though I'm not expecting a visit from Jesus»
White Wine in the Sun, Tim Minchin



Una semana más, y tras haberme sometido a un duro entrenamiento para atiborrarme a bolitas de coco recubiertas de chocolate (¡una delicia, oigan!) estas Navidades, vuelve RduTcB, un blog cuyo autor estuvo gordo, pero NOT ANYMORE.


Ah, Nochebuena. Ese momento en el que la familia se reúne en torno a una mesa llena de comida, preferiblemente con croquetas y tortilla de patatas, y pasa una entrañable velada junto a sus seres queridos, felices pese a la inminente amenaza del especial de Nochevieja de José Mota.

Si, como la mayoría de los españoles, está usted harto del mensaje de Magneto del rey y las eternas reposiciones del espantoso capítulo Sin blanca Navidad de Los Simpson, échele un par de güebos, quítele el mando a distancia a su abuela a base de puñetazos y únase a Hulk Hogan en Santa with Muscles, o, como se llamó en España en un intento de aprovecharse del éxito de la película de Tim Allen, ¡Menudo Santa Claus!. Sí, amigos, esta es una de las pocas veces en las que hasta el título hispanoamericano es más fiel al original: Un Santa Claus musculoso, aunque la vaguería de las distribuidoras brasileñas es el no va más: Héroe por error. Personalmente, que nadie aprovechase para hacer el chusco juego de palabras Santa Cachas me hace llorar. Sirva el título de esta entrada como tributo a lo que pudo ser.


En la película también sale Mila Kunis, pero es la única cría que no sale en el póster. ¡Craso error! ¡CRASO ERROR, LES DIGO!


La película, por llamarla de alguna forma, data de 1996, pero qué demonios, es intemporal. Quiero decir, que probablemente fuera igual de mala en el momento de su estreno que ahora. Permítanme que les deje el tráiler para ir abriendo boca:


Sí, amigos: ¡Hulk Hogan es Papá Noel, y les va a saltar los dientes a los niños malos! Para empezar, ¿a quién se le ocurrió producir este guión? ¿Al señor Crapsmith? Quizá les diga algo el hecho de que el guionista original exigió que retiraran su nombre de los créditos, mientras que, según IMDb, los tres restantes no han vuelto a escribir nada que se haya rodado en su vida. Aunque, la verdad sea dicha, yo he disfrutado la película. Y mucho. Para mí, es un nuevo clásico navideño que veré año tras año… si es que me acuerdo, claro.



Parece un fotomontaje, pero no. Esto PASÓ.


Antes que nada, debo advertirles de que esta película DEBE ser disfrutada en versión original. No conseguí bajCOMPRARME la versión doblada, pero la interpretación de Hulk Hogan es tal que no hay manera de hacerle justicia. ¿Han visto American Psycho en inglés? ¿Recuerdan cómo hablaba Christian Bale? ¿Sí? Pues Hulk Hogan habla igual durante TODA la película. La diferencia es que a Bale le pegaba porque hacía de un tío que no está bien, mientras que Hulk Hogan… oh, bueno, le pega.

La película comienza con una voz en off de una niña huérfana (un clásico navideño) que le está escribiendo una carta a Papá Noel, en la que le informa de que el malvado señor Ebner Frost (por Ebenezer Scrooge y Jack Frost, digo yo) está comprando la mayoría de los negocios de la ciudad y quiere derribar el orfanato (otro clásico navideño), por lo que espera que el gordaco navideño haga algo por ellos.

Mientras tanto, el amigo Banner Hulk se mete en la piel de Blake Thorne, un ricachón dueño de una marca de productos alimenticios que gusta de comenzar el día liándose a palos con sus empleados del hogar, cada uno representado por una cómica minoría. ¿El chófer? Asiático. ¿El chef? Francés. ¿El mayordomo? Inglés ajajajJAJAJAJAJAJAJ


«¡Le atacagué con mi espátula y mi cómico y guidículo asento


Blake, tras batirse el cobre hasta con su jardinero (al que le espeta «no te duermas en los laureles» después de dejarlo inconsciente), decide irse a echar una partida de paintball con ellos para humillarlos más aún. No sé, obligarles a tragarse la pintura, dispararles con la escopeta de maquillaje de Homer… es Hulk Hogan, puede hacer eso y MÁS.

Sin embargo, de camino van haciendo el cabra, lo que provoca que un abnegado policía les dé caza y se vayan sumando más y más. Si esto fuera Granujas a todo ritmo, tendríamos una persecución memorable, pero como es, sencillamente, Santa Cachas, lo más que conseguimos es una metáfora de lo que esta película le hace a la Navidad:


Reventarle la puta cabeza.


Blake acaba escondiéndose en un centro comercial que acaba de quedarse sin Papá Noel, por lo que la encargada ofrece cincuenta dólares al primer empleado disfrazado de elfo que encuentre un sustituto. Es aquí cuando conocemos a Lenny, al que a partir de ahora llamaré Elfo Panza, una mezcla de (lo han adivinado) Sancho Panza, Chiquito de la Calzada y George Costanza que ejerce el típico papel de secundario graciosirritante del protagonista.

Mientras tanto, en su huida de la policía, Blake acaba disfrazándose de Papá Noel y, por esas cosas que pasan, cayéndose por el conducto de la basura y aterrizando de cabeza, lo que le causa la tan socorrida amnesia. Esto le viene de perilla a Elfo Panza, que ve en el desmemoriado Blake la oportunidad que estaba buscando: primero le roba la cartera (verídico), y después le convence de que es el verdadero Papá Noel para ganarse los otros cincuenta dólares. Y han adivinado: asistimos a un cómico montaje en el que vemos cómo se desenvuelve el nuevo Blake/Noel con los críos.


Poner los cuernos en una foto. Clásico.


Pero dejemos a Blake por unas líneas y presentemos a los villanos de la función, a quienes yo llamo el Cuarteto Cabestro: el típico equipo de sicarios compuesto por los desechos de la Oficina de Empleo para Villanos. En este caso, tenemos a:

- Dr. Blight, un científico loco con melenita alborotada y todo. También arrea una patada giratoria en una sola escena de la película. En el resto del metraje, él es el arreado.
- Dr. Flint, un espeleólogo que se parece a César Sarachu. Ya saben, Bernardo, el de Camera Café. Ah, y grita «Oh, yeah! OH, YEAH!» mientras usa un taladro neumático.
- Dra. Watt, una experta en electricidad que puede dar descargas eléctricas. Su atuendo, una mezcla entre provocativo y ridículo, solo puede describirse como provocadículo.
- Dr. Vial, un experto en gases que usa bombas fétidas como arma. Ah, el humor.


Las apariencias no engañan: son unos auténticos mastuerzos.


Todos ellos capitaneados por Ebner Frost, de quien ya les he hablado antes y que tiene fobia a los gérmenes. Además, en su primera aparición sale en una televisión. ¡Una tele en una tele! ¿Qué será lo próximo? En esta película no cesan las maravillas.


«¡Mira, mamá, estoy en la tele!»


De vuelta con Blake, frustra un robo en el centro comercial e infla a hostias caramelos a los maleantes, que intentaban robar la recaudación para salvar el orfanato. ¿Cómo que qué orfanato? ¡Pues el de la niña del principio, que no están atentos!

Acompañado por su fiel Elfo Panza, y ya puestos a frustrar, frustra una visita amenazadora del Cuarteto Cabestro al orfanato. Agradecidos, le invitan a cenar con ellos. Es en ese momento cuando Blake conoce a los chiquillos: Elizabeth (la chiquilla del principio), Taylor y Sarah, interpretada por, oh, quelle surprise, Mila Kunis.


«Espero que nunca me toque hacer una secuencia lésbica con, no sé, Natalie Portman, por ejemplo».


Los dueños del orfanato le explican la situación a Blake y le invitan a pasar la noche, no sin dejar caer un enigmático «me alegra ver que al final has conseguido ser alguien de provecho», que hace que el espectador frunza el ceño y se huela la tostada, al contrario que Hogan, que frunce el ceño, sí, pero no por intriga, sino porque prácticamente no sabe hacer otra cosa.

Como no hay pijamas que prestarles a Blake y a Elfo Panza, estos tienen que apañárselas, respectivamente, con un disfraz de fraile y uno de oveja. Pues bueno, pues BIEN. A la mañana siguiente, Elfo Panza intenta que los críos no vean la foto de Blake en una caja de cereales cogiéndola y doblándola. Por eso de disimular, dice:


«Reciclad. Es lo correcto».


Tras este consejo, el Cuarteto Cabestro, que parece ser no tiene casa, les hace otra visita. El chiquillo, Taylor, decide hacerse el héroe y perseguirlos hasta su base. Hombre, vale que no imponen NADA, pero aun así, hay que tenerlos bien puestos, sobre todo si tenemos en cuenta que el crío les persigue en bici mientras que ellos van en una furgoneta de los helados. Ah, ¿que no había mencionado que es su vehículo oficial? Pues lo es. Y con la Marcha fúnebre de una marioneta como musiquita.


«Pues a nosotros nos gusta, ¡jojói!»


Blake y Elfo Panza consiguen infiltrarse. Bueno, «infiltrarse». Blake coge a Panza y lo tira por encima de la verja, pero nadie parece darse cuenta. En cualquier caso, recogen a Taylor y se vuelven al orfanato.

Una vez allí, bajan al sótano, donde hay una enorme puerta acorazada con iniciales raspadas, entre ellas, «B.T.». ¿Lo van pillando? Blake NO. Lo que sí le viene a la memoria es la contraseña, así que, una vez abierta, deciden ver qué hay dentro. Como era de esperar (¿?), la cámara no es ni más ni menos que la entrada a una enorme caverna llena de piedras preciosas. Más que preciosas, en realidad, porque según explica Mila Kunis (ahora es una actriz conocida, el nombre de su personaje es irrelevante), son unos cristales que atrapan la energía eléctrica ambiental, haciéndolos inestablemente explosivos. No se puede tener todo.

Blight, el científico loco querido por todos, hace otra visita al orfanato (joder, que se quede a dormir allí para ahorrar gasolina), pero esta vez Blake está HARTO, por lo que se lía a palos con él en lo alto de un torreón. Blight, que pelea muy bien para ser de ciencias, casi derrota a Blake, pero este consigue darle una buena somanta de palos y dejarlo inconsciente. Mientras se regodea, un Papá Noel mecánico que había en lo alto del torreón (¿?) le golpea en su rutina y provoca que Santa Cachas caiga desde decenas de metros de altura. Menos mal que el siempre oportuno camión de la basura frena su caída, por supuesto.


*Inserte grito de Goofy aquí*


A la mañana siguiente, Blake, ya con la memoria restaurada (caerse de torreones y aterrizar en camiones de basura es lo que tiene), despierta en su mansión. Ipso facto decide llamar al orfanato para ver cómo están todos. Pero ah, el Cuarteto Cabestro A JUANKEADO el teléfono y le hacen creer que ya no quieren saber nada de él.

Cuando ya parecía que nos íbamos a encontrar con el clásico malentendido de todas las películas, Blake manda todo a tomar por saco y VA IGUALMENTE, ahorrándonos así valiosos minutos. Y además va con todo el equipo: chófer, jardinero y chef, vital para infiltrarse en el orfanato tomado por el Cuarteto. Y digo vital porque la estrategia es la siguiente: enchufar una batería de coche al picaporte, tocar al timbre, poner al chef enseñando un plato de canapés y, cuando el sicario de turno, tan extrañado como hambriento, vaya a abrir la puerta, se electrocute. Pero no muere, claro: esta es una peli para críos. Me parece.

Una vez reunido con los críos, Blake va a por el Cuarteto, uno por uno. A Blight lo encierran en un congelador. A Vial le tira un cubo de agua encima Elfo Panza, que resulta que había delatado a los buenos a Frost, pero luego se arrepiente y blablablá. A Blitz le hacen aspirar su propio gas fétido sellando su traje, ante lo cual no tiene más remedio que tirarse por la ventana, claro.


Me pregunto porque en las películas esta siempre parece la mejor solución.


En cuanto a Blitz, es cómicamente aplastado tres veces hasta la inconsciencia por la puerta acorazada del sótano, puerta que había abierto para Frost con un taladro neumático mientras gritaba «oh yeah! OH YEAH!». Que cada cual saque sus propias conclusiones.

El enfrentamiento final entre Blake y Frost, ambos antiguos residentes del orfanato, tiene lugar en la caverna de los cristales explosivos. Efectivamente, era por los cristales por lo que Frost, como un Dr. Cortex cualquiera, quería hacerse con el edificio: para tener acceso a esos peligrosos y físicamente improbables cristales. Armados con un afilado cristal cada uno, tiene lugar una batalla épica… que se ve drásticamente interrumpida cuando uno de los fragmentos cae en un pozo y provoca una reacción en cadena, obligando a todos a huir por patas.


«Obi-Wan no te contó la verdad sobre tu padre…».


Finalmente, el orfanato se derrumba. Bueno, qué digo se derrumba, IMPLOSIONA, tirando por tierra toda la explicación sobre las cualidades explosivas de los cristales dada antes por Mila Kunis. Pero bueno, qué va a saber Mila Kunis, que solo era una cría. Es tan absurdo como pretender que todos los villanos que estaban en el orfanato en el momento de la implosión sigan con vida y… eh, un momento.

Así es, todos y cada uno de los villanos han salido ilesos… o casi, porque algunos han sufrido un irónico destino. ¡IRÓNICO, LES DIGO! Blight está congelado, Frost, que como recordarán tenía fobia a los gérmenes está constipado, y Blitz huele mal. Jajá. Huele mal. Porque usaba gas fétido. Madre mía, qué bien hilado está todo.

Por supuesto, aún queda el cabo suelto de los niños: DONDE BAN HA BIBIR LOS NINIOS ES KE NADIE PIENSA EN LOS NINIOS????’1?!?1!!? Menos mal que ahora Blake tiene el corazón del mismo material que su cinturón: de oro, y por eso mismo convierte su lujosa mansión en un nuevo orfanato donde, cada día, emulan a James Stewart espiando el patio de la cárcel con un telescopio. ¿Y qué es lo que ven? ¡Pues a los malosos! ¡Jajá! ¡Voyeurismo penitenciario!


Al menos a Watt le han dejado conservar la faldita.



Y fin. Hasta aquí la película, una hora y media de aventuras, palos, villanos sacados de Las aventuras de Rocky y Bullwinkle, niños y cristales que implosionan. Y la película es mala, claro que sí, pero uno disfruta viéndola. Desde luego, muchísimo más que con esos telefilmes que Antena 3 intenta empujarnos por la garganta cada año.

Lo mejor: Hulk Hogan como Papá Noel. HULK HOGAN COMO PAPÁ NOEL.
Lo peor: No puedo decirlo, o Hogan me machaca.





Y, si este artículo les ha sabido a poco, no olviden pasarse por mi columna en The Cinéfagos: Con boinas y a lo loco. Si no lo han leído aún, quizá les interese saber que trata sobre Rare Exports, una película finlandesa sobre un Papá Noel ancestral y asesino. Yo solo se lo digo.

Y ahora, solo queda esperar sus comentarios, desearles que pasen una feliz Nochebuena y una mejor Navidad. Volvemos dentro de una semana, con más, pero no mejor, porque es imposible. Aquí, en RduTcB*.


*Si el Gran Wyoming no me denuncia por plagio, claro.

EDITO: Pueden ver la película completa en YouTube.