17 sept. 2011

Un tipo de Erasmus

«Why should I know,
And why should I care?»
She’s Not There, The Zombies (versión de Neko Case & Nick Cave)



Si están leyendo esto, es que estoy de Erasmus. Así es, como algunos de ustedes ya sabrán si son asiduos a mi Twitter, Formspring o alguna de esas chorradas, este año mi novia y yo estudiaremos en Inglaterra, concretamente en Salford, al lado de Manchester. Y más concretamente, en Salford Quays, una zona muy bonica, no como el resto de la ciudad, que es horrible poco agraciada.

¿Por qué les cuento esto? Pues porque puede que durante un tiempo (esperemos que poco) no haya actualizaciones en RduTcB, básicamente porque hay que instalarse, contratar internet, habituarse al entorno, enterarse de dónde están las cosas, etcétera. Ojo, que igual se soluciona todo en nada y puedo mantener el ritmo habitual, pero por si acaso. Aunque como habrán visto, este verano el ritmo ha sido algo irregular. Acháquenlo al calor, a los papeleos y a los socialistas, que parece ser que tienen la culpa de todo.

«¡De Erasmus! ¡Jejé! ¡No vas a dar ni palo!». Eso es lo que se suele oír cuando se da la noticia. Bien, parece ser que, efectivamente, la tónica general es esa, cogerse dos o tres asignaturas y tocarse las narices el resto del año. Pues bien, no es mi caso. De haber hecho tercero de Traducción en España, hubiera tenido 60 créditos. Yéndome a Inglaterra, tengo también 60, ya que he cogido todas las asignaturas que he podido (incluyendo una de cuarto para compensar el hecho de que haya un par de asignaturas que prefiera cursar en España) y he procurado que TODAS fueran equivalentes a las que hubiera cursado aquí.


«¡ORGASMUS! AJAJAJAJAJAJAJAJJAJJAJAOAOAJAJAJJAJJJ»


Y es que, la verdad, creo que es lo que debería hacer todo el mundo. La beca Erasmus no está para aprender un idioma, sino para ampliar los conocimientos de la carrera que uno esté estudiando. Si quieren aprender idiomas financiados por el Ministerio, pídanse una beca de verano, pero NO un Erasmus.


¿Cuál es el problema del Erasmus? Pues que muchos de los que se lo piden lo hacen con la idea de pegarse unas vacaciones a costa del Estado, y escogen el primer destino que les parece. Les pongo un ejemplo: para elegir universidad de destino, mi novia y yo miramos los programas de TODAS las universidades ofertadas. Tras descartar las que no ofrecían Traducción e Interpretación como carrera, sino una especie de ADE con idiomas, nos quedamos con tan solo dos opciones: la universidad de Salford y la de Surrey. Comparamos programas, nos gustó más el de Salford y la pedimos. Por suerte (y por notas, para qué engañarnos), a los dos nos tocaron las dos únicas plazas que se ofertaban en dicha universidad. Puro HAMOR.

Por el contrario, sé de gente (y ustedes también) que, en lugar de hacer eso, busca los destinos que tengan mayor fama de fiesteros. Que oigan, tampoco tengo nada en contra de salir, evidentemente, pero si se va financiado por el Gobierno para formarse, creo que lo mínimo es intentar ir a una universidad que realmente vaya a contribuir a ampliar los conocimientos. Vamos, digo yo.



De Erasmus a la Tierra. Y así le fue. Y encima creo que no le convalidaron casi nada.


Sinceramente, y táchenme de aguafiestas si quieren, creo que los criterios para conceder el Erasmus deberían ser más estrictos. ¿En qué cabeza cabe irse de Erasmus a Grecia si no se tiene ni idea de griego? «Pero es que las clases son en inglés». Bueno, VALE. Las clases. Pero creo, eh, CREO, que los griegos hablan en griego, al margen de que las clases sean en inglés (y en la mayoría de casos, son clases especiales para erasmusitos), y pese a todo, el nivel medio de inglés en España no basta ni para mantener una conversación medianamente fluida, cuanto menos para seguir una clase universitaria. ¿Qué sentido tiene irse? Y no me digan que «para aprender el idioma», porque ya quedamos en que el Erasmus no es para eso, en todo caso, para perfeccionarlo.

Por otro lado, tampoco me parece bien que determinadas universidades tengan clases especiales para Erasmus en las que, con hacer un trabajito, se saca sobresaliente. Sí, hombre, en el expediente queda muy bonito, pero la formación es nula. Y no me lo invento, eh. En la universidad vino un exalumno que dijo haberse ido a Grecia «sin idea de griego, y tampoco aprendí, porque como me junté con españoles, no practiqué nada», pero, eh, eso sí, «con el dinero de la beca y la del MEC me pegué unos viajes que para qué, y luego con dos trabajitos me saqué el curso». Es por casos así por los que el Erasmus está tan desvirtuado. Veamos, yo estudio Traducción e Interpretación del inglés y el alemán, así que he buscado una universidad que dé esa carrera, y he cogido las asignaturas de Traducción de dichos idiomas, más una asignatura de diez créditos que trata de los diversos dialectos del inglés. Además, las clases son las mismas para los Erasmus que para los nativos. Vamos, que me será de utilidad, por no hablar de que, además, el hablar todos los días en inglés me servirá para perfeccionarlo (que no aprenderlo, servidor ya lleva una base bastante buena), lo que TIENE SENTIDO.

Pero hay casos de gente que, estudiando Filología hispánica, se va de Erasmus a, atención, Malta. Porque así ampliará sus conocimientos de la literatura española/hispanoamericana. Claro. En realidad, yo me planteé cogerme como destino la Antártida para practicar el inglés con los bloques de hielo, pero es que no me gusta el color blanco y lo descarté. Hay que joderse.


He puesto «Erasmus idiota» en Google y me ha salido esto. Pues bienvenido sea.


Lo que tampoco puede ser es que en las pruebas de idiomas te pidan un nivel A2 o, en el mejor de los casos, B1. Sí, claro, es un nivel básico que te permite desenvolverte más o menos, comprar, pedir comida en los restaurantes… pero que de ninguna manera te capacita para seguir una lección universitaria, probablemente cargada de tecnicismos. Es el motivo principal por el que descarté irme de Erasmus a Alemania: con mi B1 no me iba a enterar de nada en las clases, y hubiera sido perder el año. Y otra cosa: si uno se va a un país extranjero, ¿por qué juntarse solo con españoles? Claro, uno se siente más cómodo y tal, pero digo yo que qué menos que intentar integrarse con los nativos. Que además, si tanto van a «aprender el idioma», me parece a mí que es lo suyo.


En fin, no sé si es que yo soy idiota o el resto del mundo unos irresponsables, pero yo creo que el Erasmus hay que aprovecharlo. No todo es fiestas, salir y pasarlo bien, también hay que currarse el estudio, que para eso está. Yo lo voy a hacer. See you later*.


P.D.: Para pasar el rato, pueden leer la colaboración que hice para Crisis creativa este verano: El orgullo del bloguero.



*Esto lo he puesto en inglés porque estoy en Inglaterra y aquí dicen eso, ¿saben? Madre mía, están locos, todo el día hablando en inglés, están to' locos.