9 abr. 2011

Queen: los reyes de la sinvergonzonería

«My money, that’s all you wanna talk about!»



En mis tiempos de granuja adolescente (por el acné, más que nada) tuve una época en la que me dio muy fuerte con Queen. Riffs potentes, grandilocuencia, un cantante con bigote… ¡lo tenían todo para cautivar mi mente de joven melenudo! Y, evidentemente, empecé con los Greatest Hits, cuyo primer y segundo volumen llevaba escuchando en mi casa desde que era pequeño. El tercero no. Y con razón, pero eso es otra historia.

Queen se posicionó enseguida como mi grupo favorito (hoy en día ha sido sustituido por Nick Cave & the Bad Seeds, pero sigue en un meritorio segundo puesto), y pronto me sumergí en su discografía… momento en el que me di cuenta de que sus cinco primeros discos eran COLOSALES, con unas melodías tan barrocas y pomposas que harían las delicias de cualquier grupo de power metaaaAAAAAAAAAAAAAAAAL… pero que, a partir de ahí, y con la honrosa excepción de Innuendo, pasó a ser un grupo con discos redondos como el A Night at the Opera o su disco de debut, llamado, en un alarde de originalidad, Queen; a ser un grupo de singles. Eso sí, unos singles de cuidao, no como los de Camela.


«¡Cuando zarpa el amoooooooooooooor…!»


Pero no he venido (más que nada porque estoy escribiendo esto desde mi casa) a hablarles de las múltiples virtudes de Queen, sino a criticar, que ya nos vamos conociendo y sé qué es lo que les gusta. ¡Les gusta ver sangre! ¡Les gusta la humillación! ¡Les gusta la crueldad! ¡Les gusta ver cráneos aplastados bajo el temible PUÑO DE BOINER y…! ¡Anda, hora de la pastilla!

*¡Ay, cómo entra!*

Como les decía, vengo a criticar uno de los peores defectos de Queen: su peseterismo. Sí, amigos, porque Brian May, Roger Taylor y John Deacon (aunque este en menor medida) tienen los huevazos más gordos del panorama musical. Estamos hablando de un grupo que tiene una trayectoria musical de quince discos de estudio y DIEZ recopilatorios. Y todo esto sin contar los packs que reúnen dichos recopilatorios. Recopilatorios de los recopilatorios. El acabose.


La cosa se revela como aún peor si indagamos en las fechas de publicación de dichos álbumes: exceptuando los dos primeros volúmenes de Greatest Hits, el resto de los discos de recopilación se publicaron DESPUÉS de la muerte de Freddie Mercury. Que si Queen Rocks, que si Stone Cold Classics, que si Absolute Greatest, que si Queen Latifah… una desvergüenza impresionante, oigan. 

Cojan ustedes cualquier recopilatorio de Queen y compárenlo con otro. El que sea. Comprobarán, con un rápido vistazo, que el contenido de cada recopilatorio coincide en un 84,42% exactamente con el de los demás. Está claro que interpretaron mal el refrán «cría fama y échate a dormir»: esperaron a que Freddie Mercury se echase a dormir para siempre para empezar a sacarse unos buenos cuartos sin hacer nada.

Y no sólo recopilatorios: el musical We Will Rock You (del que se proyecta hacer versión cinematográfica) es otra manera de llenarse los bolsillos a costa del trabajo de hace décadas. Que oigan, también hay que reconocer que el musical está bastante bien (yo lo vi hace años, cuando pasó por Valencia), pero no deja de ser otra maniobra con la que ingresar morlacos esforzándose bien poco.

No queda ahí la cosa, claro. ¿Recuerdan esos anuncios a ritmo de Don’t Stop Me Now, Somebody to Love o Lazing on a Sunday Afternoon, entre otros? ¿Cuantísimas veces han escuchado We Will Rock You y/o We Are the Champions en un evento deportivo? Como ya saben, estoy a favor de los derechos de autor, pero esto es abusivo. Dudo que haya semana que no reciban un porcentaje por el uso de WWRY y WAtC.

Por otro lado, también hay que reconocer que, hace un par de años, ¡por fin!, decidieron trabajar en algo de material nuevo junto a Paul Rodgers, en un proyecto llamado originalmente… Queen + Paul Rodgers. Nótese que de Queen sólo quedaban dos de los miembros originales, ya que John Deacon se retiró de la música y se ha negado a participar en proyectos posteriores, y Freddie Mercury está un poco demasiado muerto para colaborar. Entonces, al quedar sólo la mitad, debería haberse llamado En Paul Rodgers, o ¡Qué Paul Rodgers! Yo lo sugerí, pero no me hicieron caso. Idiotas. El proyecto les dio para sacar dos discos (con sus correspondientes DVD) en directo y un disco de estudio (que no estaba tan mal si uno lo veía como lo que era: un nuevo grupo, y no una continuación de Queen) antes de separarse. Aún estoy esperando los recopilatorios.


Esto ha pasado. Esto es el LEGO Rock Band.


Y ahora que se cumple el cuadragésimo aniversario de la fundación del grupo, los miembros restantes (aunque John Deacon, como ya he dicho, pase bastante, su buen dinero se lleva igualmente) han decidido, pensando, por supuesto, sólo en nuestro bienestar, que es el mejor momento para reeditar toda la discografía remasterizada en tres tandas de cinco discos y con, OJO, maquetas y versiones en directo extra. Y miren, no digo yo que esté mal remasterizar discos, que, a fin de cuentas, es algo que los Beatles hacen cada dos años, pero es que cada disquito cuesta dieciocho euros del ala. Eso si los compran en España, claro, que por Amazon están a tan solo once eurejos.

Como les digo, me parece BIEN la remasterización, que está bien hecha y se nota una barbaridad al compararlo con la edición anterior. Por lo que no paso es por la nueva chorrada que se han sacado de la manga: los Deep Cuts. Les explico: los Deep Cuts son, cómo no, unos recopilatorios que saldrán por cada tanda de CD remasterizados. ¿Y qué contienen? Pues dejemos que sean Brian May y Roger Taylor los que lo expliquen…

- ¡Brian, Brian!
- ¿Qué quieres, Roger?
- ¡Me han traído una idea! ¿Qué digo una idea? ¡Una IDEACA! Un tal Roman, o Jonas, o nosequé Crapsmith me ha dicho que deberíamos… atiende… ¡reeditar los discos que hicimos con Queen!
- ¡Qué me dices!
- ¡Sí, sí! ¡Pero además… coger las canciones menos conocidas…!
- ¿Sí…?
- ¡…Y HACER RECOPILATORIOS!
- ¡IDEACA! ¡IDEACA! ¡Nos vamos a hacer de oro! ¿Qué digo de oro? ¡De PLATINO!
- …
- …
- Oye, ¿follamos?
- ¡Creía que nunca lo ibas a proponer!

CENSURADO

Efectivamente: ¡más recopilatorios! He pensado que, dado que deep cut significa «corte profundo», aquí deberían titularlos como «Sablazos», porque ya me dirán ustedes… recopilatorios de las canciones menos conocidas por el gran público. Totalmente absurdo: al gran público le da igual qué joyas pueda haber escondidas, ellos quieren oír por enésima vez el We Are the Champions, y el entendido en Queen ya conoce esas canciones. Por no hablar, claro está, lo absurda que es la idea de editar recopilatorios en la era digital, en la que cualquiera puede crearse su propia selección.


Si bailan así es porque ya intuían cuantísimo se iban a forrar. Bueno, Freddie menos.


Así que ya ven, un grupo con un excelente repertorio que ha decidido sacar TODA la tajada que puedan para seguir facturando sin mover apenas un dedo. Bueno, vale. Les concedo el movimiento de muñeca necesario para firmar los contratos. Como músicos les respeto enormemente, pero en cuanto a su actitud comercial… pues yo digo NO, qué quieren que les diga. Pero bueno, yo seguiré diciendo SÍ a sus discos tanto como el primer día, por muy vendidos que sean. De hecho, ahora mismo estoy escuchando la canción que les he puesto al principio de la entrada y tengo una sonrisa en la cara que da gloria verme, oigan.


Y, dicho esto, me despido hasta el sábado que viene, día en el que les hablaré de… euh… no sé. De algo. De algo GRACIOSO. Tal vez de ratas motoristas y monos astronautas. O tal vez no.