19 mar. 2011

Creyentes MAL

«If you're looking for someone to pull you out of that ditch
You're out of luck, you're out of luck
God's away, God's away
God's away on business, business»
God’s Away on Business, Tom Waits



Por si marzo no pintaba ya lo suficientemente mal ante la perspectiva de tener que aguantar, un año más, a los falleros, el terremoto de Japón se ha ocupado de que tengamos un motivo más para lamentarnos.

Inundaciones, pérdidas materiales, miles de muertos… una desgracia, oigan. Y, como las desgracias nunca vienen solas, el otro día me topé con un collage con algunos de los comentarios que algunos retramonguers habían vertido en sus Facebooks.


Hagan clic en la foto para avergonzarse de respirar el mismo aire que ellos


«Los japoneses se lo merecían, ¿o es que os habéis olvidado de Pearl Harbor?», «Terremoto y tsunami en Japón = ¿venganza por Pearl Harbor? LOL», o «Parece que Dios tampoco se ha olvidado de Pearl Harbor» son sólo algunas de las perlas que podemos leer en sus muros. Y yo digo, ¿cómo es posible ser tan estúpido? ¿Venganza por Pearl Harbor? ¿Justicia divina? Está claro que no todos los americanos piensan así, pero es otro claro ejemplo de patriotismo irracional que sólo pone en evidencia cuán poco se puede razonar cuando sólo se cuenta con un par de neuronas.

Y no sólo es lamentable el desdén hacia la tragedia japonesa, sino las atribuciones de la «autoría»: Dios. Porque está enfadado por lo de Pearl Harbor. Dejemos a un lado la cuestión de la existencia o no-existencia de Dios. ¡He dicho que la dejemos! ¡Las manos en alto y los crucifijos donde pueda verlos! Muuuuuuuuuy bien. Así, así. Guarden esa Biblia en un cajón. Estupendo. Ahora que hemos dejado a un lado esa cuestión, pongámonos en el punto de vista de un creyente. ¿De verdad piensan que Dios está «enfadado» por el ataque japonés a la base de Pearl Harbor? ¿Por qué no iba a ser al revés? ¿Por qué no iba Dios a estar a favor de los japoneses? ¿No sería acertado pensar que envió a Bush a los estadounidenses como castigo por los genocidios de Nagasaki e Hiroshima?

Pero no, no. Si algo nos han enseñado las películas, es que Dios siempre está de lado de los estadounidenses. ¡A fin de cuentas, los japoneses ni siquiera son cristianos! ¡Qué ignorantes! Y, claro, cuando atacaron la base de Pearl Harbor, Dios pensó: «AHORA OS REÍS, PERO DENTRO DE SETENTA AÑOS OS VAIS A ENTERAR». Y lo pensó en mayúsculas. Porque Dios es así. Y no le importó que los estadounidenses también cometiesen crímenes de guerra y acabaran con la vida de miles de civiles, porque, eh, ganaron la guerra.


Que tiene muy mal pronto


Pero no se crean que todo el mundo tiene esa imagen de un Dios vengativo, cruel, rencoroso y proestadounidense. Claro que no. También están los que creen que Dios es todo HAMOR, personas amables y generosas que, precisamente por eso, y para ayudar a Japón, decidieron unir sus fuerzas para paliar las trágicas consecuencias del terremoto. ¿Cómo dicen? ¿Donaciones? ¿Envíos de comida y ropa para los que lo han perdido todo? ¡Quiten, quiten! Algo MEJOR: el hashtag #prayforjapan (rezad por Japón), con el que la gente manda sus oraciones para que Dios arregle la que se ha liado en el país oriental. Entiendo que los creyentes consideran que están ayudando. Pero no es así. La única manera de ayudar es mediante actos, no con buenos pensamientos. Que no esperen que Dios mande lluvias de maná (según la Biblia, ya lo hizo una vez, y no están las cosas como para ir regalando nada), y que manden algo de ayuda. Por poca que sea. Hay muchas maneras de hacerlo, algunas incluso gratuitas. No hay excusa. Aún en el supuesto de que sí, en efecto, Dios fuese a bajar para darse un garbeo por Japón y arreglarlo todo con un chasqueo de dedos y un entrechocar de talones, no estaría de más hacer ALGO, en vez de pensar «esto lo arreglo yo a golpe de rezo».


Si esto no es la viva imagen de Cristo MAL, que baje Dios y lo vea.


Tras haber escuchado ambas versiones, ¿en qué quedamos? ¿Ha sido Dios el que, en un cabreo, ha decidido mandar la ira divina a Japón, o es el único que puede arreglar el asunto? ¿Es como esos héroes corruptos que causan un accidente para luego poder arreglarlo y ganarse el aprecio de la gente? La respuesta, como ya sabrán, es: ninguna de las anteriores. El terremoto ha ocurrido porque Japón está en una zona de alta actividad sísmica. Precisamente por eso, la mayoría de los edificios están preparados para que, en caso de terremoto, los efectos sean menos graves. Pensar que Dios ha sido el causante teniendo como motivación una represalia a Pearl Harbor es absurdo, incluso desde el punto de vista de un creyente. ¿Por qué iba Dios a castigar a inocentes por los pecados de sus antepasados? Y, de hacerlo, ¿por qué iba a tardar tanto? Por otro lado, pensar que Dios va a ayudar a superar la tragedia también es insostenible. Puestos a ayudar, ¿por qué no evitar que el terremoto (y posterior tsunami) suceda, y evitar todo el problema? Un sinsentido, ya ven.

Amigos, hagan caso del dicho: «si quieres que algo se haga, tienes que hacerlo tú mismo».