12 feb. 2011

Tim Burton, ese «autor»




Seguro que conocen ustedes a alguien que no para de llevarse alabanzas por méritos que no son suyos. Una frase ingeniosa que causa carcajadas entre sus amigos, pero que en realidad fue pronunciada por primera vez por Woody Allen, una reflexión profunda leída en un volumen de Nietzsche, o una perla de sabiduría contenida en un libro de Jorge Bucay. Bueno, no. Esto último es imposible.

En cualquier caso, estoy seguro de que les da rabia cuando esto pasa. A mí, desde luego, sí. Seré yo, pero creo que atribuirse méritos ajenos es Cristo MAL, porque puede llevar a encumbrar figuras por algo que no han hecho. Y éste es el caso de Tim Burton, ese «autor».

Y no hablo ya de que le atribuya la dirección de Pesadilla antes de Navidad, cosa de la que Henry Selick, el verdadero director, se quejó en una entrevista hace un par de años. Narices, si cuando salió Coraline, también de Selick, un amigo me dijo que venía de ver «la última de Tim Burton», porque se promocionó como «del director de Pesadilla antes de Navidad». Éstas son las cosas que a mí me hacen llorar.



Burton, ese perrete apaleado e incomprendido



Pero bueno, a lo que iba. Hagamos un repaso de las películas que ha dirigido (y, generalmente, producido) Tim Bruton Burton:

- La gran aventura de Pee-Wee: Su primera película, spin-off de un programa de televisión.
- Beetlejuice: O, gracias a la SUBLIME estrategia de marketing de Warner Bros. España, Bitelchus. Guión original, pero, claro, no de Burton.
- Batman: Adaptación de un cómic.
- Eduardo Manostijeras: Coescribe el guión junto a Caroline Thompson y una no acreditada Mary Shelley. Porque no me negarán que, por muy bien que esté la película, no deja de ser una actualización de Frankenstein. Como diría mi (para nada) amado Miguel Noguera, ¡no me lo van a negar!
- Batman vuelve: Secuela de la adaptación de un cómic. Burton, que al principio no quería dirigir, acaba haciéndolo porque le pagan un buen pastizábal está impresionado por el guión.
- Ed Wood: Biopic de Ed Wood, el (mal) llamado «peor director de todos los tiempos». Burton dirige de casualidad, porque originalmente el responsable iba a ser Michael Lehmann. Aquí Burton empieza con su tradición de ofrecer papeles a sus parejas. En este caso, Lisa Marie interpreta a Vampira.
- Mars Attacks!: Adaptación de una COLECCIÓN DE CROMOS. Han leído bien. Lisa Marie vuelve en el papel (afortundamente mudo) de un marciano disfrazado de gachí escultural. Viva y bravo.
- Sleepy Hollow: Adaptación de un relato de Washington Irving, publicado en 1820. Burton vuelve a dirigir de casualidad, porque originalmente se iba a encargar Kevin Yagher, responsable del maquillaje de Freddy Krueger y el Guardián de la Cripta. Casi nada.
- El planeta de los simios: Adaptación de la novela original, que no de la película de Charlton Heston. Dirige por casualidad de nuevo, porque el proyecto llevaba más de diez años rondando por las mesas de Hollywood y entre los que estuvieron a punto de dirigirlo se hallan Oliver Stone o James Cameron, ¡EL REY DEL 3D! Helena Bonham-Carter interpreta a la simiesca protagonista, y, en la vida real, a la nueva pareja sentimental de Burton. Casualmente, ésta es la última película en la que aparece Lisa Marie. Casualmente.
- Big Fish: Adaptación de una novela de Daniel Wallace. Originalmente la iba a dirigir Spielberg. Sale Helena Bonham-Carter, pero no tiene NADA que ver con que sea pareja de Tim Burton. NADA. Burton SIEMPRE le hace pasar el casting, como a todo hijo de vecino. Siempre que ese hijo de vecino sea Johnny Depp, claro.
- Charlie y la fábrica de chocolate: Adaptación de un cuento de Roald Dahl. Burton dirige de chiripa, después de que varios realizadores rechacen o se desvinculen del proyecto. El hecho de que salga Helena Bonham-Carter es puro fruto de su talento interpretativo, por supuesto.
- La novia cadáver: Codirige junto a Mike Johnson, uno de los animadores de James y el melocotón gigante, otra película de Henry Selick que también lleva la coletilla «de Tim Burton», pese a que sólo produjese y fuera otra adaptación de Dahl. Está basado en chorrotocientos cuentos populares, y Bonham-Carter da voz a Emily, la novia del título. ¿Cómo? ¿Que empiezan a sospechar que Burton le da los papeles por enchufe? Pues atentos a la siguiente película…
- Sweeney Todd, el barbero diabólico de la calle Fleet: Adaptación de un musical de Stephen Sondheim de los años 70. Burton intentó adaptarlo al principio de su carrera, pero luego aparcó el proyecto. Sam Mendes estuvo a punto de dirigirlo, y fue entonces cuando John Logan escribió el guión. Entonces Sam Mendes se desvinculó del proyecto para hacer Jarhead, y Tim Burton estaba ahí esperando. Y sí, claro que sale Helena Bonham-Carter. ¡Si hasta dijo (de broma, claro) que se hubiera divorciado de Burton si no llega a conseguir el papel! Ah, y que trabajar con tu pareja «es estresante». Pues quién lo diría.
- Alicia en el País de las Maravillas: Pseudosecuela de la famosa novela de Lewis Carroll. Producida por el señor Crapsmith.
- Dark Shadows: Lo próximo de Burton será la adaptación de una serie de televisión. En su línea.

Como ven, Burton está hecho un genio. ¡Qué ideacas se le ocurren! ¡Qué guiones escribe! ¡Hay que ver, cómo escoge todos y cada uno de sus proyectos! ¡Autor! ¡Mente maestra! ¡Tío bueno!

Así y todo, a Burton hay que reconocerle sus méritos creativos (que los tiene): sus diseños son característicos e inconfundibles, y ha creado una estética propia. Y oigan, eso ya es algo. Además, uno de sus primeros cortos, Vincent, escrito (ahora sí) y dirigido por él, es una delicia, ya lo creo. Y también… eh… euh… este… ¡miren, miren! ¡Una foto de Burton!



Cosas retorcidas, rayas y Johnny Depp: BURTON STYLE


Por otro lado, no se crean que odio a Burton. ¡Nada más lejos! Sus películas suelen gustarme bastante (Alicia aparte, claro), y mi película favorita es, precisamente, Ed Wood. Otra cosa es que deteste que se le haya puesto en un pedestal por cosas que no ha hecho. Eso es lo que realmente me saca de quicio, la gente que lo considera un genio «por las historias que se le ocurren y lo original que es».

Y es que gran parte de la fama de Burton se debe a Pesadilla antes de Navidad, que sí, que vale, que se basa en un poema que escribió, pero Selick (repitan conmigo: el verdadero director de Pesadilla antes de Navidad) se ha quejado varias veces de que Burton apenas apareció por el rodaje más que un par de veces y, como pueden leer en la entrevista enlazada al principio del artículo, de que la ya famosa coletilla «de Tim Burton» se añadió a poco más de un mes del estreno. Y tampoco es que Burton haya hecho nada para desmentirlo, por otra parte. Aunque, eso sí, quiere «mantener la pureza del espíritu de la película» y dice que no hará secuelas. Que yo lo entiendo, eh. Hacer una secuela sería traicionar el espíritu de Pesadilla antes de Navidad, esa película pequeña que gustó a pocos en el momento de su estreno y que, actualmente, ha generado diez toneladas de merchandising. Que si camisetas, que si muñecos, que si tazas, que si colgantes, que si carteras, que si mochilas… Todo lo que cualquier alma adolescente atormentada puede desear para sentirse diferente, especial y, sobre todo, fris, muy FRIS. Porque todos se «identifican» con Jack Skellington, el protagonista, que, pese a ser, en general, un tío bastante animado (para ser un esqueleto y tal), para ellos es el máximo exponente del hastío existencial y la tragedia. Y además, lleva frac.

Y ahora que ya saben la verdad sobre Burton, ¡vótenla en Bitácoras con ese botón tan rico que pone votar ahí abajo! ¡Difúndanla entre sus amigos! ¡Entre sus enemigos! ¡Y dejen sus comentarios! Eso sí, no me llamen misógino, por favor. No hagan como en los comentarios de esta entrada. Aunque, si se fijan, quien me ha llamado misógino es una mujer. ¡UNA MUJER! ¡QUÉ SABRÁN ELLAS! ¡SI NI SIQUIERA DEBERÍAN PODER VOTAR! ¡LAS MUJERES A FREGAR! ¡BROAJAJAAJOAJAOAJAOAJAOAJAOAJAOAJA!