19 feb. 2011

Sindergüenzas

«He visto el futuro: es un crimen»

El futuro, Luis Eduardo Aute


AVISO DEL AUTOR: El presente artículo contiene gran cantidad de frases en negrita. Esto se debe a que es un tema espinoso y no quiero que me malinterpreten. Disculpen las molestias.

«¡No a la censura! ¡La cultura es libre! ¡La cultura debería ser gratis! KIERO MIS SERIES GRATIX!!!11!». Éstos son tan sólo algunos de los gritos que se pudieron escuchar a la entrada de la última gala de los Goya, proferidos ante la inminente aprobación (que a estas alturas ya se ha dado) de la Ley Sinde.

Ante todo, me gustaría que quedase claro que yo, como casi todo el mundo, estoy contra la Ley Sinde. Sin embargo, me parece que se han dicho muchas sandeces últimamente (en ambos bandos), y me gustaría expresar mi opinión. ¿Por qué no? Éste es mi blog. MI blog. Y, por lo tanto, escribiré de lo que quiera. ¡Como si quiero escribir del ciclo de vida de la patata! Verán, la patata es un tubérculo que… ¡esperen, esperen! ¡Ley Sinde! ¡LEY SINDE!

Como todos sabemos, la ley Sinde permite el cierre de webs sin prácticamente intervención judicial, ya que el papel del juez se limita a aprobar o desestimar la resolución tomada por un comité gubernamental, sin que en ningún momento tenga voz ni voto en el propio proceso de determinación de la culpabilidad. Por eso, no se puede decir que se siga un proceso justo (por lo del juez. Justo. Juez. Jajajá.), sino que está en manos de la Comisión de Propiedad Intelectual. Además, todo el proceso se puede resolver en menos de diez días, mientras que delitos de gran envergadura tardan meses o años en ser juzgados. Y esto, sin lugar a dudas, es Cristo MAL.

Por eso, si la mayoría de las quejas fuesen por esto, me parecería estupendo y respetable. El problema es que no es así. Si son ustedes lectores asiduos de blogs o, sencillamente, tienen contacto con la gente en su día a día (e imagino que es así, salvo que sean ermitaños, en cuyo caso… ¿qué hacen leyendo esto?), estoy seguro de que, en algún momento u otro, habrán oído la frase «¡Es que con la Ley Sinde nos cierran Series Yonkis! ¡Y Cinetube! ¡Qué hijCENSURADO!». Y a mí, con esa declaración, me hacen llorar. Porque, y ojalá me equivoque, tengo la sensación de que a la mayoría de los españoles (ojo, la mayoría, que no todos) lo que realmente les preocupa es que les dejen sin sus series gratis.

Como ya escribí hace casi un año, yo soy un firme defensor de los derechos de propiedad intelectual (que no de la SGAE). Crear ni es fácil ni es gratis, y por ello veo lógico y razonable que los creadores cobren por ello. La cultura, amigos, no es gratis, y querer que lo sea es injusto. A fin de cuentas, comer es incluso más importante que la cultura, y no veo que nadie exija que el pollo se regale. Escribir un guión no es cosa fácil, y rodar una película cuesta dinero, y mucho. En el tema de si debería haber subvenciones o no no entraré, o al menos en esta entrada, pero, independientemente de las mismas, hacer una película o grabar un disco es un proceso costoso que involucra a muchas personas. Como es lógico, dichas personas quieren cobrar por su trabajo. Me hace mucha gracia cuando oigo que alguien dice «ya, pero es que trabajan en lo que les gusta, lo deberían hacer gratis». Trabajar en algo que te gusta implica trabajar, y los trabajos se pagan.

Por otro lado, tenemos el argumento «Si cierran Series Yonkis y Cinetube están censurándonos y quitándonos nuestra libertad de expresión! ¡Esas webs hacen un servicio público de difusión cultural!». ¿Servicio público? ¿Difusión cultural? No, amigos. Esas webs no hacen sino lucrarse a costa del trabajo de otros. Son parásitos que se aprovechan del trabajo de otros para ganar dinero. No importa cuánto (aunque las estimaciones sean bastante elevadas), porque, aunque sea un céntimo, ya es un céntimo que no les pertenece. Si Series Yonkis y Cinetube realmente quieren difundir la cultura de forma gratuita, que retiren todos los anuncios y lo hagan por amor al arte, como tanta gente predica que deberían hacer los artistas. En ese caso, no tendría nada contra ellos. Yo mismo bajo varias bandas sonoras desde The Soundtrack Zone, del amigo Squash, que sí que hace realmente una labor de difusión de la cultura. En su página no hay ni un anuncio, por lo que no gana ni un duro y tiene que pagar el dominio. Nada tengo contra ese tipo de páginas, en las que no hay ninguna clase de lucro. Desde siempre se han dejado libros y películas, y esto no deja de ser una evolución de aquella práctica. Yo mismo escuché mi primer disco de Tom Waits, mi cantante preferido, descargado de internet. Eso sí, como me gustó, he ido comprando sus obras. Creo que es lo justo. Pero, como les iba diciendo, ¿quieren ustedes ver series o películas gratis? Está bien, es comprensible, yo mismo lo hago, pero hay páginas alternativas que ofrecen el mismo servicio que Cinetube y están libres de anuncios, como Series.ly o Espoiler.tv, de Hernán Casciari.


Jajá. EL HUMOR.


Y, desde luego, la industria española lo está haciendo MAL. El modelo de negocio está anquilosado y no ha ido evolucionando junto a la sociedad. Si la gente tiene acceso a una película de forma gratuita, es muy probable que soporte la baja calidad con tal de no tener que aflojar unos cuantos morlacos. Pero, ¿qué me dirían si hubiese una página web que permitiese el visionado ilimitado de series y películas por poco más de seis euros al mes? Esta página existe y se llama NetFlix. Lamentablemente, sólo es accesible si se está en territorio americano. Sólo podemos esperar que llegue a España, donde lo más parecido que tenemos es Filmin, que ofrece películas por unos tres euros. Es caro si lo comparamos con Netflix, sí, y dudo que llegue a tener mucha aceptación, pero es un pequeño paso en el camino de integrar las nuevas tecnologías en el negocio.

Entonces, ¿qué se debería hacer? Personalmente, creo que la solución pasa por la creación de un servicio como Netflix. Yo prefiero abonar una pequeña cantidad y disponer de un servicio de alta calidad a no pagar nada (directamente, recordemos que la mayoría de webs de enlaces se lucran gracias a sus visitas aunque no cliquen, ya que sólo por ponerlos ya cobran) y ver un screener asqueroso. Me gusta pensar que, si en España tuviésemos un servicio así, todo el mundo lo usaría encantado. Sin embargo, sé que no sería así. Mientras exista la posibilidad de tener algo gratis, la gente se seguirá decantando por esa opción, pero siempre habrá quien coja el camino justo y abone sus seis euros para ver películas y series como un bellaco. Y ahí está la esperanza.

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Edito: Me dice Manganxet en los comentarios que hay un proyecto que parece ser una especie de Netflix español: Youzee.
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