28 nov. 2010

Un año de boinas

"Yeah, yeah, MC Boiner saluda
a RduTcB y se alegra de su andadura.
Es un blog que no está mal,
aunque eche de menos alguna entrada sobre rap"
Por pedir que no quede, MC Boiner
¡Hoy es un día especial! ¡Un día que recordarán el resto de sus vidas y…! Bueno, en realidad no tanto. Es domingo. Un domingo de otoño, de ésos en los que apetece poco o nada poner el pie en la calle por miedo a perder la sensibilidad de los dedos debido al frío. Pero, eh, ¡hoy RduTcB cumple un año! Sí, así es. Ésta va a ser una entrada llena de nostalgia y ombliguismo, ¡pero no se vayan! ¡La mayor parte de esta entrada la han hecho USTEDES con sus colaboraciones!

Puede que los lectores nuevos no lo sepan, pero seguro que alguno de ustedes recuerda que RduTcB empezó en Wordpress. En marzo, cogí los apechusques y me vine a Blogger, dejándome en el antiguo blog todos los comentarios (que tampoco eran tantos) de estas entradas… Pero bueno, siempre pueden volver si quieren leerlos (hay gustos para todo), y estoy bastante satisfecho con mi el dominio actual.

¿Y qué ha pasado en este primer año? Pues he colaborado en Açò hi hauria que gravar-ho, he ido a la Mostra de Valencia, me he tragado películas infumables, he dicho NO, me he preguntado pero QUÉ DICE, he anunciado píldoras abortivas… vamos, cosas de blogueros, ya saben.

En cualquier caso, un blog vive de sus lectores, ya lo saben (por eso, cada vez que veo un comentario suyo, me hacen un poco menos infeliz más feliz); y varias personas de BIEN han decidido aportar su granito de arena y ayudar con la celebración del primer aniversario de RduTcB.

Por estricto orden de llegada, la gente de BIEN ha sido…


18 nov. 2010

Un truño posible



Despacho de Thomas Crapsmith, octubre de 2008


- ¡Señor Crapsmith, señor Crapsmith!
- ¿Qué quieres, chaval?
- ¡Le traigo una idea! ¿Qué digo una idea? ¡Una ORDEN DE ALEJAMIENTO interpuesta por James Cameron!
- ¡Ah, pues qué bie…! ¿Qué trae una QUÉ?
- ¡No finja que no sabe de qué hablo! ¡El señor Cameron está harto de que acampe en la puerta de su mansión disfrazado de na’vi mientras fuma puros!
- ¿Y para eso vienes? ¿Para eso me interrumpes mientras tuiteo? ¡Me has jodido el running gag! ¡Y en la entrada número 100 de RduTcB! ¡Fuera! ¡Seguridad!
- ¿Pero qué…? ¡Eh, eh! ¡No me den porrazos en la cabeza! ¡En la cabeza no! ¡EN LA CABEZ…!


Despacho de Thomas Crapsmith, noviembre de 2008


- ¡Señor Crapsmith, señor Crapsmith!
- ¿Qué quieres, chaval?
- ¡Le traigo una orden de alejamiento!
- ¿Qué?
- Perdón, ¿he dicho orden de alejamiento? Quería decir idea… ¿qué digo idea? ¡IDEACA!
- Hombre, esto ya me gusta más… terreno firme. Cuéntame, chaval, cuéntame.
- Pues mire, ¿ha leído usted la historia de Michael Oher?
- Mentiría si dijese que sí.
- No importa. Pues mire, clique, clique en este enlace y entérese de quién es, y luego hablamos.
- ¡Anda! ¡Qué maravilla, si se abre en una nueva ventana y todo!


*Varias metarreferencias más tarde…*


6 nov. 2010

Pero QUÉ DICE. Yo digo NO: El soporífero caso de Angelica


“Isaac es un joven fotógrafo que vive en una pensión en Régua. En mitad de la noche, recibe una llamada urgente de una familia adinerada, que le encarga que tome la última fotografía de su hija, Angelica, que murió tan sólo unos días después de su boda.
Al llegar al velatorio, Isaac ve por primera vez a Angelica, cuya belleza le abruma. Cuando mira a la joven a través de la cámara, Angelica parece volver a la vida, sólo para él. Isaac se enamora de ella al instante.
Desde ese momento, Angelica le perseguirá día y noche hasta el agotamiento.”


No suena mal, ¿verdad? Es la premisa de El extraño caso de Angelica, de Manoel de Oliveira, la última de las películas (sin contar Psicosis) que vi en la Mostra. El pase coincidía con el de Los perdedores, película de tiros y explosiones con Jeffrey Dean Morgan que DEBÍ haber ido a ver en vez de este compendio del aburrimiento que es EECdA.




Manoel de Oliveira es un director portugués de 102 años, pero, en su caso, la veteranía NO es un grado, porque EECdA tiene el dudoso honor de ser una de las películas más aburridas que he visto. No es que sea una película catalítica, es que es catatónica. Todo en ella destila un hedor a tedio insoportable. Desde la interpretación de Ricardo Trêpa (apellido que le viene que ni pintado, porque es el nieto del director), un actor al nivel de maestros de la expresividad como Keanu Reeves o Ben Affleck, como Isaac, que se dedica a deambular de un lado a otro, cámara e inexpresividad en ristre; hasta laaaaaaaaaaargos planos de casi treinta segundos de gatos mirando a pájaros.

Pero vayamos a fondo con el argumento, vayamos.

¡A PARTIR DE AQUÍ HAY SPOILERS! Aunque, sinceramente, les recomiendo que lean el artículo y huyan de la película como de la peste.