7 ago. 2010

Lost para monguers



Atención: si no han visto Lost completa, encontrarán spoilers.

Como muchos ya sabrán, ayer se filtró el tan cacareado epílogo de Lost, The New Man in Charge, vamos, El nuevo hombre al mando.

Supuestamente, este epílogo iba a tratar del periodo de Hurley como guardián de la Isla. En la práctica, Hurley apenas sale dos minutos. Pero es que Ben tampoco sale mucho. La primera mitad del vídeo es un vídeo de Dharma en el que se dan respuestas obvias a supuestos misterios de la serie.

Damon Lindelof y Carlton Cuse bromearon hace tiempo con que, si se cancelaba la serie antes de acabar, saldría un orangután llamado Joop que contaría lo que había estado pasando en la Isla durante todo ese tiempo. Cuando acabó la serie, dijeron que lo que mucha gente hubiese querido es que saliesen ellos dos con un libro y dijesen ”Bien, vamos allá. Misterio número 1: la Estatua. La Estatua fue construida por…”.

Pues este epílogo es como un chiste enorme sobre esa gente. Me explico: Ben representa a Damon y Carlton, y los trabajadores de Dharma a los espectadores (”¡Queremos respuestas! ¡Queremos verlo otra vez!”). El hecho de que Ben saque el carpesano que daban con la edición especial del DVD de la quinta temporada y ponga un DVD no hace más que subrayar este ejemplo.


Porque, vamos a ver, ¿no estaba claro lo de los osos polares? Lo sé, chica de Cuatro, sé que para ti no, pero, ¿y para el resto? Dharma estaba experimentando con animales. Los osos polares son animales. ¿Se van percatando del asunto? ¿Qué hacía el oso polar en el desierto? Llevaba un collar de Dharma. Dharma experimentaba con la rueda. La rueda pesa mucho. Los osos polares tienen mucha fuerza bruta. Pueeeees…

Problemas de fertilidad. En la Isla explotó una bomba atómica. La radiación suele provocar problemas de fertilidad. O de pérdida de la vida, según el caso.

Los mil nombres del doctor Chang. Trabaja para una organización que tiene engañados a sus empleados. No es tan descabellado que use un pseudónimo. O varios.

Etcétera, etcétera. En cuanto a la segunda parte, en la que Ben va a ver a Walt a Santa Rosa… totalmente innecesario. ¿Por qué Walt está en Santa Rosa, para empezar? Es más, ¿a quién le importa? Todo es una excusa para que digamos ”¡Hala, no me lo esperaba!”, pero no tiene más justificación más allá de eso. Y lo de Walt como futuro guardián de la Isla… ¿en serio nadie se lo había planteado? Hay que aceptarlo como la respuesta al ”¿Por qué Walt era especial”. Pues para poder ser guardián de la Isla. Menos Jack (y ya ven lo que duró), todos los guardianes han sido especiales en mayor o menor medida. El Hombre de Negro, como Hurley, podía ver a los muertos. Que sí, que luego no fue el guardián… pero es que su madre era un tanto arpía.

Y ya está. Hasta aquí ha llegado Lost. Que, en mi opinión, el epílogo se lo podían haber ahorrado, la verdad. Y nada, fin. Hasta aquí hemos llegado. Dispérsense, que aquí no hay nada que ver. Ya saben, en la columna de la derecha pueden encontrar mi Twitter, mi Formspring , mandarme un e-mail a reflexionesdenuntipoconboina@gmail.com y demás. Pásense. ¿Cómo? ¿Que quieren un final a lo Lost? De acuerdo, de acuerdo…

*PAM*

LOST


"¡Eh, mirad lo que hago!"