23 jul. 2010

¡Señor Boiner, le auguro un gran futuro en esta empresa!

"Digging up the dead with a shovel and a pick
It's a job, it's a job"
God's Away On Business, Tom Waits



¡Hola, queridos lect…! ¿Qué? ¿La crítica de Eclipse? Dentro de poco, dentro de poco… me falta escribir la sección del argumento y me da palo. ¡Pero no teman! ¡Les traigo una anécdota! ¿Qué digo una anécdota? ¡Una ANECDOTACA!

¡Ah, el mundo laboral! ¡Gloriosa oportunidad de prosperar pisoteando a los demás mediante méritos propios!

Un servidor, decidido a ganarse unos cuartos, acudió a una entrevista de trabajo en la que compartía mesa con otros siete candidatos, además del propio entrevistador, claro.

El entrevistador nos pintó las cosas la mar de bien: 680€ por nueve días de trabajo. Cuando yo remarqué que eso era el sueldo mensual bruto y que estaría bien que nos dijesen cuál era el sueldo neto, el hombre nos dijo que “no, porque otros años la gente se ha quejado cuando se ha enterado del sueldo”. Mucha confianza no me inspiró la frase, la verdad. Al final salió que el sueldo mensual limpio era de unos 600€ y lo que nosotros íbamos a percibir iba a ser poco más de 100€ por estar ocho horas diarias en la calle intentando captar clientes para un banco. ¿Sueldo por hora? Poco más de 2’5€. Menos aún que los trabajadores ilegales, y por debajo del sueldo mínimo interprofesional, lo que lo hace, en teoría, ilegal.



La entrevista continuó, y nos pidieron a cada uno que nos presentásemos y hablásemos de nuestras aficiones y de lo que veíamos en la televisión. Cuando yo dije que veía El intermedio, con el Gran Wyoming, el entrevistador empezó a ponerlo a caldo, diciendo lindezas como que “ese tipo no es que no haya evolucionado, ¡es que ha involucionado!”, amén de invitarme a “aclarar mis ideas, porque las cosas no son así”, a lo que yo le contesté que mis ideas ya estaban aclaradas y eran de izquierdas, lo que, en mi opinión, tampoco me iba a suponer ningún obstáculo para desempeñar mi trabajo de ser ignorado por los peatones mientras intento que se abran una cuenta en el banco de marras. ¿Tuvo el resto de aspirantes que defender los programas que veían, como El hormiguero? No.


"¡WYOMIIIIIIIIIIIIIIIIING!"



Cuando la entrevista acabó, pensé “bueno, igual a mí me han puesto en tanto apuro para ver si puedo defenderme, por si les intereso…”. No me han vuelto a llamar. Que con esas condiciones no creo que hubiese aceptado, desde luego (hubo dos chicas que se fueron con la frase “para la mierda que van a pagar y las condiciones, paso”), pero no sé. Debería haber llevado la boina.