15 jun. 2010

A través del agujero de guión



Walt Disney Studios, despacho de Thomas Crapsmith, 2007

- ¡Ideaca! ¡Ideaca! ¡He tenido una ideaca estupenda! ¡Tú… comotellames! ¡Ven aquí a tomar nota!
- Ya vooooy, señor Craaaapsmith…
- ¡Muy bien, chaval! ¡Toma nota! Lo que vamos a hacer es lo siguiente: cogemos un libro, o, mejor aún, DOS libros…
- No será otra adaptación a cine, ¿verdad? Le recuerdo que la versión musical de Mein Kampf no salió demasiado bien…
- ¡Calla, tú! Nada de musicales esta vez. Y nada de nazis, aunque digan lo que digan, a mí pareció que el mambo de Göring fue todo un acierto…
- Sigo pensando que la esvástica con sombrero de frutas fue pasarse.
- ¿Qué sabrás tú, niñato? Bueno, como te iba diciendo, cogemos un libro…
- Dos libros.
- Eso, dos libros… y los hacemos en película. Buena idea, ¿eh?
- Hombre… sí, pero con todos los respetos, señor Crapsmith, creo que hará falta algo más.
- ¿Algo más? ¿Algo más? ¡Brillante idea, muchacho! ¿Qué sugieres?
- Pueees… contratar a alguien para que haga el guión de la película, por ejemplo.
- ¡Continúa, muchacho, continúa!
- Y… y luego… luego contratamos a alguien para que la dirija. Alguien con varias películas a sus espaldas, cierto renombre dentro del mundillo y una legión de fans descerebrados a los que todo lo que haga el director en cuestión les parezca sublime, me permitiría añadir.
- ¡No me digas más! Y, si no me equivoco, también querrás contratar algunos actores, ¿no? Y rodar la película con unos decorados despampanantes, ¿verdad?
- Sí, claro, eso nunca está de más…
- ¡PUES TE EQUIVOCAS! ¡Actores los justos! ¡Y decorados los mínimos! ¡Rodaremos la película en un croma, y los personajes serán digitales en su mayoría!
- Bueno, bueno. Pero digo yo que de todos modos alguien tendrá que ponerles voz, ¿o es que piensa hacer una película muda?
- Muda, ¿eh…?
- ¿No pensará hacer una película muda?
- Pueeeeeeeeeeeeeeees…
- Le recuerdo que su película El monologuista mudo no tuvo mucha acogida…
- Ah, cierto, cierto. El público aún no estaba preparado para algo tan novedoso.
- Eso será, eso será. De todos modos, ¿está seguro de que quiere hacer toda la película delante de un croma? ¿No prefiere decorados?
- ¿Para qué? ¡Mira 300! ¡Mira Sin City!
- Ya, pero ellos contaban con artistas mejores que los nuestros, sin ofender…
- ¡¿Cómo?! ¡¿Dudas del talento con el ordenador del viejo Joe el tiñoso?!
- No, no, sólo digo que…
- Ah, creía. Bueno, una vez zanjados los temas de reparto y decorados, pasemos al guión… Chaval, sal a la calle y coge al primer tipo bien vestido que pase.
- No sé yo si…
- Efectivamente, tú no sabes si, y como tú no sabes sí, vas a salir a la calle y coger al primero que pase.
- Vale, vale…


Diez minutos después


- ¡Señor Crapsmith, señor Crapsmith! Mire, le traigo a esta mujer, dice que se llama Linda Woolverton y que co-escribió el guión de El rey león
- ¡Estupendo, estupendo! ¡Me encantó El rey león! Lloré mucho cuando murió Scar…
- Eh… dirá usted Mufasa.
- No, no, ése se lo tenía merecido. Yo digo Scar, ya sabes, el de la melena negra… ¡Tú deberías saberlo, que escribiste el guión!
- Eh... vaaaaaaaaaaaale. Bueno, ¿qué me propone?
- Pues mira, vamos a adaptar un libro…
- Dos libros, señor Crapsmith.
- Eso, dos libros, así que quiero que los cojas, te los leas, y me escribas un guión.
- Ah… ¿y si en vez de léermelos les echo un vistazo así por encima? La contraportada y eso… Y luego escribo yo un guión que tenga poco o nada que ver y decimos que es una “nueva visión” del libro…
- De los dos libros, señorita Woolverton.
- Eso, de los dos libros. También había pensado que podríamos quitarle protagonismo al personaje principal del libro y dárselo a algún secundario… siempre podría contratar a algún actor de moda para interpretarlo. Bueno, ¿qué me dice, señor Crapsmith?
- …
- ¿Señor Crapsmith?
- … ¡Exitazo! ¡EXITAZO!


Marzo de 2010