22 may. 2010

Un tranvía llamado Humo Negro

Avisados desde ya: Esta entrada contiene spoilers hasta What They Died For (6x16).

Mañana acaba Lost. ¿Qué voy a decir yo que no se haya dicho ya? Que si ha sido un largo viaje, que si Terry O’ Quinn es un actorazo, que si esta temporada Ben ha estado muy desaprovechado, que si quién iba a decir que Richard era Richarrero

De lo que yo voy a hablar es de quién quiero que gane mañana por la noche/el lunes por la mañana. Yo quiero que gane Smokey. El Humo Negro, vaya. ¿Que por qué? Vamos a ver, repasemos la historia de este hombre/masa de humo.

Nace hace casi 2000 años en una isla prácticamente deshabitada. Una mujer mata a su madre biológica, que ni siquiera había escogido un nombre para él. Se pasa toda su infancia con una madre que le dice que no hay nada fuera de la Isla y con Jacob, su hermano soso y medio tonto. El fantasma de su madre se le aparece y le dice que hay más gente en la Isla. Los ve. Se quiere ir con ellos, pero avisa a Jacob, que le da una paliza y se lo dice a su madre, el muy chivato.

Treinta años después, Smokey ha creado una rueda que le permitirá manipular el electromagnetismo latente en la Isla (no está mal para haberlo diseñado hace casi 2000 años) para irse de una vez por todas. Jacob se lo vuelve a decir a su madre, que deja inconsciente a Smokey y le fastidia el invento, además de matar a todos los compañeros del pobre Smokey. Smokey mata a su madre porque ya estoy hasta las narices, hombre ya, que yo sólo quería irme sin hacer daño a nadie y viene la loca esta y me lo fastidia todo, pues se va a enterar. Jacob le pilla con las manos en Hulk la masa, le da otra paliza (y eso que en teoría no podían hacerse daño entre sí) y lo tira al corazón de la Isla, la fuente del electromagnetismo que blablabla, donde pierde su cuerpo y se convierte en una nube de humo. Que oye, ahora puede adoptar la forma que quiera y todo eso, pero sigue sin poder irse de la Isla, que es lo que quería.

Por si fuera poco, la única compañía que tiene es el sosainas de Jacob (la culpa de esto la tiene en parte el propio Smokey, que cada vez que viene gente nueva a la Isla, los mata), que le dice que mientras él o cualquiera de sus posibles sustitutos siga vivo, Smokey no saldrá de la Isla.

Por eso, cuando por fin encuentra la manera de matar a Jacob (hacer que alguien lo mate por él, no era tan difícil, no sé por qué le costó casi 2000 años darse cuenta), dice “pues me cargo a los que quedan, y me doy la vida padre”.



“Muriéndoos, claro”.


Vale, puede que matar a todo el que se te ponga por delante no esté muy bien. Puede que no esté ni siquiera un poco bien. Puede que no esté nada bien. Pero yo sigo queriendo que gane Smokey, y que se vaya a casa, que se lo ha ganado. A fin de cuentas, mató a Zoe.