24 abr. 2010

¡Pollos hormonosexuales!

¿Pensaba usted que la alopecia la causaban unos horribles duendecillos con cascos prusianos que venían por las noches y les arrancaban la cabellera poco a poco? ¿Creía que la homosexualidad no era sino obra de Satán, que en sus ratos libres pervierte a los hombres para que retocen alegremente con otros hombres?

¡No sea ignorante, hombre! Gracias a las declaraciones de EVO! Morales, el presidente de Bolivia, ahora sabemos la verdad. La alopecia y la homosexualidad tienen un mismo origen: ¡los pollos!

Sí, amigos, los pollos, cargados de hormonas femeninas y pluma, hacen que hasta el hombre más machote se vuelva un afeminado calvorota. Muchos de ustedes pensarán que, dado que los científicos dicen que la calvicie está provocada por las hormonas masculinas, las hormonas femeninas no pueden tener ese efecto. Quizá incluso piensen que un exceso de hormonas femeninas causaría el efecto contrario, es decir, que los afectados tuviesen una melena digna de cualquier grupo heavy de los 80. Se equivocan, tanto usted como esos cientificuchos del tres al cuarto. ¿Quiénes se creen que son, con sus carreras y sus doctorados? No, amigos. Aléjense de esos manipuladores que sólo quieren lavarles el cerebro y háganle caso a EVO!

Recientes estudios llevados a cabo por los propios secuaces hombres de confianza de EVO! han comprobado que el pollo criado para el consumo humano contiene dos hormonas altamente peligrosas para la virilidad humana: la plumidina-42 y la calvorotinia-23. Por separado, estas dos hormonas son peligrosas. Juntas se convierten en un arma de destrucción viril masiva, creando una legión de calvos locos por las faldas... escocesas.

Veamos algunos extractos del informe realizado por los especialistas de EVO!

“La plumidina-42 modifica la conducta del individuo e invierte su sexualidad. El periodo de incubación es de unas 16 horas (…). En las pruebas realizadas a los 228 pacientes, el patrón ha sido el siguiente:

- Hora 1: Agudización del timbre de voz.
- Hora 3: El paciente empieza a calificar a las cosas con adjetivos como ‘crazy’.
- Hora 8: El paciente siente una desesperada necesidad por ponerse mallas ajustadas.
- Hora 12: Tarareo incesante de canciones de Barbra Streisand.
- Hora 16: El paciente empieza a llamar ‘mari’ a todo el mundo (este síntoma no se ha dado en todos los sujetos).
- Hora 23: El paciente se convierte en un tópico andante.

Sospechamos que Ricky Martin, que recientemente ha confesado su homosexualidad, fue heterosexual durante la mayor parte de su vida (…). Sin embargo, parece ser que recientemente había comenzado a frecuentar un Kentucky Fried Chicken (…).



La calvorotinia-23 ha demostrado ser menos peligrosa que la plumidina-42. A diferencia de ésta, la calvorotinia-23 no siempre actúa sobre el paciente (…) pero puede dejar algunas secuelas. En las pruebas realizadas a los 228 pacientes, el patrón ha sido el siguiente en 146 de ellos:

- Hora 1: Nada
- Hora 3: Nada
- Hora 8: Nada
- Hora 12: Nada
- Hora 16: Nada
- Hora 23: Todo el pelo se desprende de golpe. El paciente grita ‘¡MI PELO! ¡MI PELO!’.

Sin embargo, los pacientes restantes no han perdido todo el cabello (…) pero tienen unas pronunciadas entradas.


Al principio de nuestra investigación (…) sospechamos que Bruce Willis podría ser uno de los afectados por los pollos. Sin embargo, dado que no parece haber ningún tipo de inmunidad respecto a la plumidina-42 y que, de haber sido afectado por la calvorotinia-23, también lo habría sido por la plumidina-42, hemos descartado la posibilidad. Además, gran parte del equipo de investigación ha dicho que ‘Bruce Willis es demasiado machote para ser homosexual’.


Nuestros informes apuntan a que el responsable de esta horrible epidemia no es otro que el Coronel Sanders, fundador de Kentucky Fried Chicken. Veamos el siguiente diagrama:




Sin embargo, no encontramos una explicación para los posibles motivos detrás del plan del Coronel (…) seguiremos interrogando a sus descendientes al respecto, aunque tengamos que emplear a nuestros mejores hombres (…) astillas debajo de las uñas (…) y electrodos en las gónadas.


Seguimos investigando para obtener una cura, pero no guardamos muchas esperanzas. Parece que una nueva raza de homosexuales alopécicos acabará por dominar el mundo.”



Ya están sobre aviso. Luego no digan que en este blog no se habla nunca de ciencia.