5 dic. 2009

Parece que ahora ya no está de moda beber sangre: Crítica de Crepúsculo

“Out from his coffin, Drac’s voice did ring
Seems he was troubled by just one thing
He opened the lid and shook his fist
And said, “Whatever happened to my Transylvania twist?”
Monster Mash, Bobby “Boris” Pickett



Y ahora… ¡Lo que todos estabais esperando! ¡La crítica de Crepúsculo! Sí, sí, lo sé, lo sé. Es usted un(a) fan de Crepúsculo, o Twilighter, como reza la nueva edición en DVD (estoy puesto en el tema, como ven), y ya estás quitándole el seguro a tu pistola para volarme los sesos. Todo ello mientras cantas “¡correrá la sangre, correrá la sangre!”. La verdad, no puedo asegurarte que te vaya a gustar lo que leas, porque básicamente ¡voy a arrancarle las tripas a Edward Cullen y me voy a hacer una corbata con ellas! Ejem. Perdón. Pero al menos reconoce que sería más vampírico que toda la saga Crepúsculo junta.


“¡Eh, tío, vamos a ver ‘Crepúsculo’! ¡Me han dicho que es de vampiros, y tengo ganas de ver sangre!”
Este tío debió de ser la decepción personificada cuando salió del cine


Y ahora, damas y caballeros, abróchense los cinturones y afílense los colmillos, porque la crítica de Crepúsculo empieza ahora.


He dividido el análisis en varias secciones: Personajes, Argumento, Reparto, Efectos Especiales, Momentos Espantosaculares y Curiosidades.


PERSONAJES



- Edward Cullen: ¡El vampiro favorito de todo el mundo! Eddie brilla cuando le da la luz del sol y es extremadamente pálido, lo que queda bien, salvo si es debido a alguna enfermedad o algo así. También suele ir despeinado desde los últimos cien años. Y, como vampiro que es, ha de protegerse de la luz del Sol (de lo contrario, ¡brillaría todo el día! ¡TRAGEDIA!), por lo que lleva… ¡GAFAS DE SOL! ¡Qué astuto! Como todo el mundo sabe, las gafas de sol te cubren toda la cara. Vamos, debe de ser así, porque cuando las lleva, no brilla. Serán gafas de sol mágicas.


“¡Miradme, soy un vampiro molón!”
“¡Miradme, soy la novia del vampiro molón!”


Se “enamora” (yo diría “obsesiona”) con Bella Swan porque, al ser un vampiro (?), puede leer las mentes de todos menos la de Bella. Sí, ser un vampiro en Crepúsculo es la leche. No tienes debilidades y, además, cada vampiro tiene un superpoder especial: leer mentes, sentidos agudizados… Y encima, te conviertes en el tipo más popular porque emites una especie de feromonas que hacen que todo el mundo se sienta atraído por ti. Ahí es nada.




­- Bella Swan: O “Isabella Swan”, como dice su DNI. Si es usted feminista, o si tan sólo piensa que las mujeres deberían tener independencia, es muy probable que acabe odiando a Bella. Es conocer a Edward y perder la fuerza de voluntad. Tiene que estar con él, porque es taaaan guay, taaaan pálido, taaaaaan vampiril, y además, su familia juega al béisbol vampírico (¿o debería decir véisbol vampírico?). Pero no os pongáis verdes y musculosos todavía, ¡que en la segunda película/novela cambia de opinión! Sí… y pasa a depender por completo de un hombre lobo llamado Jacob, lo que está mucho mejor, claro. Lo que me hace pensar en las extrañas tendencias sexuales de Bella: primero, necrofilia, con Edward, y luego, zoofilia, con Jacob. ¡Vaya, Crepúsculo es más profundo de lo que parece a primera vista!


“Oh, ojalá Edward me hincase el diente… ¡Gruaur”



ARGUMENTO


Bella es una joven marginada que se enamora de un vampiro desaliñado, Edward “Soy El Pederasta Más Viejo Del Mundo” Cullen. ¿Les había dicho ya que tiene más de 100 años? Pues los tiene, pero se comporta como si aún tuviese 15. En fin, ¿a quién le importa? Mírenle. “S TaaaaAaaaaAaaaaN WaaAaAAAy TiaaaAaaaaAAAA!!!!!! MiRaaaaAaaaa Ke PeeeLoooooooooooo!!!”. ¿Por dónde iba? Ah, sí. Decía que Bella se enamora de nuestro inmaduro amigo vampiro. Y, miren por dónde, que resulta que él también se enamora de ella. “¡Por los clavos de Cristo! ¿Pero por QUÉ?” se preguntarán ustedes. En palabras de Eddie: “Me he enamorado de ti porque puedo leer las mentes de todos, menos la tuya, y eso me pone de los nervios”. ¿Soy el único al que esto le parece enfermizo?

Ah, y luego, en mitad de la noche, Bella se despierta y ¿a que no adivinan quién está acechándola desde la ventana! ¡Premio! ¡Eddie Cullen! ¡Oh, qué romantico! Nah, es broma. Eddie es un acosador, pero parece que a Bella le gusta que la acosen.

Por cierto, Bella conoce a Jacob, un hombre lobo melenudo que cobrará protagonismo en la secuela. El muy cachondo cuenta una historia sobre una familia de hombres lobo, y todo el mundo (todo el mundo que no tenga dos dedos de frente, claro) se pregunta a quién se puede estar refiriendo.


De izquierda a derecha: Bella, su padre, un hombre lobo paralítico con sombrero de cowboy (no es broma) y Jacob. No os preocupéis, en la secuela se corta el perlo, el muy hippie. Una pregunta: Cuando Hombre-Lobo-Sobre-Ruedas se transforma en lobo, ¿tiene que llevar un cono de ésos que llevan los perros para que no se muerdan las heridas?


Bella empieza a sospechar de Edward. ¿Por qué está tan pálido? ¿Por qué actúa siempre de forma tan extraña? “Seguro que es un vampiro”, piensa Bella, porque, como todo el mundo sabe, todo aquel que actúa de forma rara es un vampiro. Así que van a un bosque y Edu le dice a Bella “Di lo que soy. Dilo”. Yo esperaba que le dijese “Pues para empezar, eres un idiota, un acosador y un pederasta. Sólo tengo diecisiete años, ¿y tú, cuántos tienes? ¿Cien? Me parece que en este caso, la edad importa, y mucho.” Pero no. En vez de eso, le dice “Vampiro”. Y Eddie empieza a saltar de árbol en árbol como un chimpancé (lo que no debería sorprenderme, ya que tiene cierta pinta simiesca) y a decir chorradas como “No bebo sangre humana, porque está mal y blablabla, y soy un asesino”. ¿Qué? ¿No has matado a nadie, pero eres un asesino? ¿No sera que intentas ir de interesante? No tiene sentido. Como el resto de la película.


“Ven aquí, ¡pajarraca!”


Pero lo mejor llega cuando le da la luz del sol. “¡Genial!” pensé, “¡por fin va arder hasta que no quede nada de él! Bueno, quizá un par de botas humeantes”. Pero me equivocaba de nuevo. Se puso a brillar. ¡EL MUY CABRÓN SE PUSO A BRILLAR! ¡Es un vampiro! ¡Los vampiros no brillan! ¡Los vampiros arden! ¡Los vampiros beben sangre! Pero aquí se ve que no, aquí brillan como diamantes. Pues nada, total, en este punto la película ya había perdido toda credibilidad, así que… El caso es que, no contento con brillar como si fuese un Gusiluz, Eduardito va y dice “Por eso evito la luz del sol. Porque si me viesen, todos sabrían lo que soy”. Hombre, yo no sé ustedes, pero si yo veo a alguien que brilla, no pienso “¡Mecaaaaaaagüen! ¡Un vampiro! ¡Corre, trae el ajo, los crucifijos y el agua bendita! ¡Y un bocata para después!”, sino que, en todo caso, pensaría que es una drag queen o algo así.


“¡No! ¡No puede darme el Sol! ¡No! ¡No! ¡NOOOOOOOOOOOOOOOOOOO--- Un momento, ¡pero si brillo! ¡Soy la reeeeina del coooosmos!”


Después, Bella conoce a los Cullen. Si les parece incómodo conocer a los padres de su pareja, imaginen cómo deber ser conocer a sus suegros vampiros. Pero oigan, a Bella se le da bien. ¡Pero cuidado, Bella! ¡Hay un Cullen que te mira con ojos hambrientos! ¿Acaso se te está insinuando? ¡Pues claro que no, estúpida! Tal y como dice Papá Cullen, “es nuestro vegetarian más reciente”. Pues vaya, menuda estupidez. Al tipo ese aún le dan ganas de desgarrar gargantas cuando ve humanos, y ellos van y lo mandan al instituto. Es una matanza esperando a ocurrir.

Total, que tras unas ridículas escenas con los Cullen jugando a béisbol (¿?) y Eddie volviendo a brillar, una familia de vampiros, esta vez MALVAAAAAADA (malvada porque beben sangre y esas cosas que hacen los vampiros), intentan matar a Bella y a Eddie por algo de lo que, la verdad, ni me acuerdo ni me quiero acordar. De lo que sí me acuerdo es de Papá Cullen diciendo “Les superamos en número, así que estaremos a salvo mientras sigamos juntos. Tú, coge el coche y vete a Nosedónde. Tú, largo de aquí. Tú, fuera de mi vista. ¡Tú, que por culo te den!” Así es. Puede que sus cuerpos sean inmortales, pero las neuronas de los Cullen pasaron a mejor vida hace décadas.


“Hola, soy el malo. Podéis llamarme James. O Jimmy”


Ah, también hay un baile en el instituto (cómo no). Y, pese a que el hecho de ir pone en peligro la vida de decenas de personas (porque les persiguen asesinos y esas cosas típicas de la vida cotidiana), Edward y Bella VAN. ¡Claro que sí! Son jóvenes (al menos Bella) y egoístas. ¿A quién le importan las vidas inocentes? A Edward y Bella, igual que a Bush, no.


“Bella, quiero que estés en casa a las 10. Y tú, Edward, nada de chuparle la sangre a mi hija esta noche, que aún es muy joven.”
“Tranquilo, señor Swan, que la respetaré.”


Evidentemente, Rubiales el Vampiro Malo aparece y se tiembla las mejillas con Edward. ¡Si hasta se estampan en columnas de piedra! ¡Por fin, una pelea de verdad! O algo que se le parece.


Fíjense en que están solos. Los demás deben estar huyendo de los vampiros asesinos mientras los palurdos estos bailan.


Al final, a Bella le dan un muerdo, y Eddie debe extraerle el veneno que le han inyectado o se convertirá en vampira. ¡Qué dramático! ¿Y cómo extraer el veneno? Pues chupando, claro (eso dijo él). Pero no puede, porque ¿y si pierde el control y Bella se convierte en vampira o estira la pata? ¡Qué dramático (otra vez)! Y digo yo, ¿no podría otro de los Cullen, que tienen más experiencia y autocontrol, extraer el veneno de marras y punto? Se ve que sí, pero iría contra las Leyes del Suspense.


“No es esto a lo que me refería exactamente con ‘hincarme el diente’, la verdad”, dijo Bella


En fin, que al final, le extrae el puñetero veneno, y todo se arregla, y todos contentos, y, cuando parece que van a vivir felices para siempre (especialmente Edward), hay un giro final: ¡Una de las malas sigue viva (o no-muerta, o lo que sea)! ¡BAM! ¡Un cliffhanger! Madre mía, qué ganas de saber cómo queda el asunto.


¿Por qué no os tiráis de una vez por el acantilado y acabáis con nuestro/vuestro sufrimiento de una vez?



REPARTO


La verdad es que no hay mucho que decir. Todos lo hacen fatal. Todos. Robert Pattinson, que hace de Eddie, va todo el rato con cara de “miradme, soy un vampiro atormentado” durante toda la película. Si no me creéis, mirad la cara que pone cuando está hasta el cuello de problemas:


“Ay, están a punto de matarme bien muerto. Pondré cara de preocupación.Gñññ.”


Respecto a Kristen Stewart, que interpreta a Bella, no es que haga mucho, excepto ir toda la película con cara de alelada, cosa que hace de maravilla.


“¿Qué? ¡¿Que tengo que hacer TRES secuelas??!”



EFECTOS ESPECIALES


¡JOAJOAJOAJOAJOAJOA! Joder, son horribles. ¡HORRIBLES, LES DIGO! Vale que es una película de bajo presupuesto (37 milloncejos de dólares, eso es bajo para Hollywood), pero les habría salido más rentable si no hubiesen contratado a un niño de tres años para que se ocupase del CGI. Cuando Edward brilla, parece que le hayan tirado un cubo de purpurina encima. En serio, un horror. Para Luna Nueva les han dado 57 millones de tracas-tracas, pero la verdad es que dudo que los efectos hayan mejorado. Al público objetivo de Crepúsculo le dan igual los efectos especiales siempre que tengan a un jamelgo de buen ver con el que babear. Y cuando digo “jamelgo de buen ver” me refiero a Bob Pattinson y a Taylor Lautner. Ah, perdón, Taylor Lautner es el tiparraco que hace de Jacob. Le veréis más (por desgracia) en Luna Nueva, y he oído que se pasa media película dando vueltas por ahí descamisado, lo que no dice mucho a favor de sus capacidades interpretativas.



MOMENTOS ESPANTOSACULARES


- El béisbol vampírico: Tan estúpido como parece. Pero lo mejor es cuando llegan los malosos y Edward dice “¡Rápido, Bella! ¡Ponte detrás de mí!” (eso dijo ella, me permit decir) “¡James tiene el sentido del olfato agudizado, y los vampiros no tenemos aroma!” Claro. Porque el olor va en línea recta, y si Edward se pone delante, un tipo con sentidos agudizados a lo Lobezno no va a captarlo. Pero, aunque así fuese (que no lo es), Bella es tan estúpida que no entiende la palabra detrás y se pone al lado de Edward. Bravo.

- La relación Edward-Bella: Es una de las relaciones más enfermizas que he visto. Estoy seguro de que Edward acabará en Telecinco diciendo “Le chupé la sangre porque era mía”. De todos modos, parecen ser felices juntos. Animalicos.

­- La habitación de Edward Cullen: En teoría, no tiene cama porque no duerme. Pobrecillo. Cien años y aún no sabe que las camas se pueden usar para hacer más cosas que dormir. ¿O tal vez pasa algo más? Si está muerto y su sangre ya no fluye, ¿cómo consigue tener er…lecciones? Dejo la pregunta en el aire.


“Edward, ¿y tu cama?”
“No tengo. No duermo. Tampoco tengo ataúd, que es muy anticuado.”
“Ya, pero ¿dónde vamos a… en fin, ya sabes?”
“No te entiendo.”
“Argh, déjalo.”




CURIOSIDADES


¿Sabían que…

…ocho de cada diez Twilighters no se saben los nombres de los actors, y solo se refieren a ellos como “el tío bueno” y “la perraca de Bella, que se interpone entre Edward y yo”?
…siete de cada diez Twilighters no saben que Edward Cullen y Bella Swan son personajes de ficción?
…seis de cada diez emos quieren ser como Edward/Bella? Los otros cuatro no quieren porque lo único que quieren es estar muertos.
Lesbian Vampire Killers es más fiel a los mitos vampíricos? Y no es broma. Hasta tienen que invitarles a entrar a algún sitio para que puedan hacerlo. Venga, véanla. Que está bien. Y tiene gracia. Es mejor que Crepúsculo, eso seguro.
…Robert Pattinson es, en realidad, un caballo disfrazado de simio disfrazado de actor penoso?
…me gustó Crepúsculo porque me la tomé como una comedia?
…lo mejor de que las películas de Crepúsculo se estrenen con tan poco margen entre ellas es que pronto nos las quitaremos de encima?



CONCLUSIÓN


Si de mí dependiese, juzgaría a Stephenie Meyer (por si no lo saben, es la autora de los libros) por crímenes contra la Humanidad, pero como entonces una horda de adolescentes hormonadas furiosas me daría una paliza, no lo haré. Por ahora.


“¡AHORA VUESTRAS ALMAS SON MÍÍÍAAAS! ¡JUAR JUAR JUAR JUAR!”


Crepúsculo es una película horrible, eso nadie lo duda. Pero es que el libro es horrible también. Lo leí en inglés cuando salió. Bajado de Internet, claro (oh, menudo picaruelo estoy hecho), no iba a pagar por leerlo. Cuando lo acabé y me enteré de que había secuela, pensé “No, suficiente. Ya he sufrido bastante, y creo que no merezco soportarlo más”.

Pero aún así, veré Luna Nueva. Y las demás secuelas. ¿Por qué? Porque me gust aver películas malas. ¿Cómo apreciaría si no las buenas? Y porque, la verdad, es a las películas de vampiros lo que Shaun of the Dead es a las películas de zombis.

Lo mejor: Algunos diálogos hacen reír de puro ridículo.
Lo peor: Si esperas que sea fiel al mito vampírico, echará usted espuma por la boca.




*Dedicado a Béla Lugosi, un vampiro auténtico.


“¿Cómo que beber sangre ya no está de moda?”



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