22 may. 2015

«Mad Max: furia en la carretera»: sean testigos de la locura del año

«An old black tree
Scratching up the sky
With boney, claw like fingers»



Una semana más, y tras haberme enfrentado a un ejército de lo que yo creía que eran zombis descerebrados y que al final acabaron siendo meros fans de ElRubius, vuelve RduTcB, también conocido como «el Club de los No-Vloggers».

No me gustan los coches. Las escenas de persecuciones suelen aburrirme. Tom Hardy a mí pues ni fu ni fa (aunque desde que lo vi en Locke le he empezado a coger el punto). Las películas estruendosas me dan dolor de cabeza. Y aun así he disfrutado locamente con Mad Max: furia en la carretera.




Ya saben que internet va a ciclos: si hace unos días el tema de conversación era Vengadores: la era de Ultrón (película que según algunos no me gusta porque le di un 3/5), antes era el rollo este del vestido, y antes era, qué sé yo, el peso de la ética y la moral en la sociedad moderna, ahora es Manuela Carmena Mad Max. Todo el mundo está flipando con ella. Que si es la mejor película de acción de los últimos años, que si es un punto y aparte en el género, que si es mejor que follar, que si sacrificarían a su primogénito por poder volver a verla… ¡Algunos incluso dicen que es una película «feminazi» porque el personaje de Charlize Theron tiene personalidad y no es un mero recurso de guion con patas! Pero por favor, no se cachondeen de estos últimos: está feo reírse de los discapacitados.

El caso es que Mad Max tiene tela que cortar, así que saquen las tijeras, que vamos a meternos (sin spoilers) en la sala de costura (al tío se le ha ocurrido esta metáfora muy de mierda, pierde lectores en este mismo momento).


Ay, que sí.

1 may. 2015

«Vengadores: la era de Ultrón»: un paso atrás




Una semana más, y tras haber salvado al mundo de una marabunta de enemigos clónicos, vuelve RduTcB, el blog más poderoso de la Tierra.

Que sí, que a mí me pirra Marvel, que lo sabemos todos. Que eso está claro, que no hay ninguna duda, que no hace falta ponerse en plan Nolan, puñetas. Por eso mismo, y porque me flipó la primera aventura de los Vengatas, le tenía muchísimas ganas a Vengadores: La era de Ultrón. No era para menos, teniendo en cuenta que toda la Fase 2 del Universo Marvel Cinematográfico (UMC) me había parecido canela fina. Vale, Thor: el mundo oscuro no tanto, pero aun así…

Así las cosas, si las aventuras en solitario de los Vengadores habían sido (casi) todas una maravilla, su segunda incursión como grupo tendría que ser la rehostia, ¿no?

Pues no.

Pero al menos tendría que ser una película dignísima, ¿no?

Bueeeeeeeeeeno…





Vengadores: la era de Ultrón tiene dos problemas principales: el primero es que está muy mal contada, y el segundo es que se nota que ha habido tijeretazo en el montaje. Se nota muchísimo. Se nota hasta en el primer visionado. ¿Habrá sido cosa de HYDRA, o es solo que Joss Whedon se ha visto superado por las circunstancias?

Ahora mismo, un repasito organizado a los puntos más destacados de la película. Con spoilers, eso sí, así que si no la han visto aún, vayan a verla, que vale la pena, y luego se vuelven.

24 abr. 2015

Daredevil, [ingenioso chiste sobre ceguera]

«We are all lost in the wilderness
We're as blind as can be
He came down to teach us
How to really see»
Eyeball Kid, Tom Waits



Una semana más, y tras haber decretado que se actúe contra el vlogger como contra perro rabioso, autorizando el uso de violencia innecesaria si sacase o fuese a sacar libro, vuelve RduTcB, el blog del abuelo y del niño.

No creo que a nadie sorprenda que a mí me pirra Marvel, y que lo que están haciendo con el Universo Marvel Cinematográfico (UMC) me parece no solo canela, sino incluso (fíjense) canela fina. Por eso, cuando anunciaron que iban a colaborar con Netflix para hacer unas series que se sumasen a Agentes de S.H.I.E.L.D. y a la recomendabilísima Agente Carter (de la que hablé aquí), me dio exactamente igual.

Que no, hombre, que me dieron ganazas de verlas, copón, que parecen ustedes nuevos.

Las cuatro series anunciadas son Jessica Jones, Puño de Hierro, Luke Cage y la que hoy nos ocupa, Daredevil, y acabarán desembocando en Los Defensores, que aquí parece que serán la versión de andar por casa y saltar muelas de nuestros queridos Vengadores.




Sigan leyendo, que no hay spoilers.

17 abr. 2015

Better Call Saul, ¡un spin-off muy legal!

«Who are the ones that we kept in charge?
Killers, thieves and lawyers»


Una semana más, y tras haber DIOS SANTO PERO QUÉ ES ESO AAAAAH TRAE LA ESCOPETA JODER TRAE LA ESCOPETA AAAAAAAAAAAAAAAGGGGGGGGH SIGUE VIVO SIGUE VIVO ME CAGO EN LAS SANDALIAS DE CRISTO DISPARA COÑO DISPARA AAAAAAAAAAAH, vuelve RduTcB, un blog donde lo más interesante pasa fuera de plano.

Los spin-offs [espínofs], ese formato del que han salido cosas como Frasier, Cosas de casa (sí, Cosas de casa era un spin-off, han vivido ustedes una mentira) o Ciudadanos, la ramificación del PP con monopatín bajo el brazo y gorra del revés.

Si bien muchas veces estos spin-offs se comen un torrao’, a veces hay joyitas como la ya mentada Frasier o la serie que ahora nos ocupa, Better Call Saul, una precuela (en su mayor parte) de la majestuosa Breaking Bad (de la que ya hablé aquí) y que trata los primeros años de Saul Goodman cuando aún era Jimmy «el Resbalones» McGill.





Personalmente le tenía bastante ganas a esta serie, porque Saul Goodman (el señor Crapsmith de los abogados) siempre fue uno de mis personajes favoritos de Breaking Bad. Esta especie de Lionel Hutz (pero en competente), hortera, con una personalidad extravagante y un anillo que ni el del Hombre Enmascarado empezó sirviendo de alivio cómico y acabó cobrando mayor importancia de que la podíamos esperar.

Ahora bien, ¿sería capaz de llevar el peso de su propia serie?

Pues sí, y se lo voy a contar sin spoilers. Bueno, a ver, va a haber un par, pero van a estar debidamente avisados, así que pueden seguir leyendo sin miedo. ¿O qué pasa, que son unos CAGUETAS? ¿Eh? ¿EH? ¡NO ME OBLIGUEN A IR AHÍ A ZARANDEARLES!

10 abr. 2015

«El alce borracho de Tycho Brahe», de Mercancías Peligrosas: un vagón de buen punk




Una semana más, y tras haberme enfrentado a una banda de furiosos punks y haberlos reconducido por el buen camino de la música eclesiástica, vuelve RduTcB, un blog que tiene artículos muy graciosos, como ese… sí, hombre… ese… ese en el que había preposiciones…

Los que me conozcan mínimamente sabrán que no soy yo sospechoso de financiar el régimen punkezolano. Soy más de los Eels, de Tim Minchin, de Tom Waits, de Nick Cave (pero no de su etapa, precisamente, punk, claro, ¡joder, si he dicho que no me va el punk…!), de Bruce Springsteen… Vamos, que soy lo que ustedes, queridos «punkis» llaman «un carroza», «un carca», «un tron que no está en la onda».


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Dramatización.


Sí soy, sin embargo, de interesarme por las cosas que hacen mis amigos. Excentricidades mías. Así pues, cuando me pasaron el disco El alce borracho de Tycho Brahe, de Mercancías Peligrosas, el grupo formado por mi mito erótico buen amigo Pablo «Fosforo», el grandísimo (en más de un sentido) Álex y las… eh… dos personas que no conozco Nuria y Tako, pues me lo escuché, claro. 

Y el caso es que me gustó.

Me gustó porque precisamente no es lo que normalmente asociamos los que tenemos poca idea al punk. La instrumentación no está saturada, la voz se oye claramente (casi todo el rato), las letras son muy agudas y hay muchas pullas a los propios punks. Vamos, que sin ser de mi rollo, es de mi rollo. Y por eso mismo, porque me gustó y es de mi rollo, les he dedicado una entrada, y no por amiguismo. ¿Eh? Ah, el sobre con el dinero. Gracias. Pues eso, que no es por amiguismo. No, ahora en serio, el disco MOLA, y se lo voy a demostrar canción a canción.


¡No va a molar un alce con gorra de birras…! ¡Hombre, por dios…!

31 mar. 2015

Negociador, pacto entre la comedia y el drama




Una semana más, y tras haber sobrevivido al suplicio fallero, vuelve RduTcB, un blog que, vamos a ver, para ganar el Pulitzer tampoco es, pero al menos es mejor que un puñetazo en los dientes.

Imagino que el gran público conocerá a Borja Cobeaga por ser el coguionista del taquillazo español del año pasado, Ocho apellidos vascos (y que a mí personalmente me estomagó, pero eso es aparte), pero los que llevamos siguiéndole la pista durante años sabemos que es el autor de la recomendabilísima Pagafantas y de la simpática No controles, además de guionista y director del programa Vaya semanita. Así las cosas, esperaba que Negociador se pareciese más a estas tres últimas obras que a la primera. 

Y no. Pero todo bien.





Con el currículum de Cobeaga, y sabiendo que tiene un guion por ahí que se llama Fe de etarras en el que unos ídem alquilan un piso franco y les toca ser presidentes de la comunidad, lo normal sería esperar que Negociador tocase el peliagudo tema de las negociaciones con ETA de verano de 2006 con el tono burlesco que le caracteriza.

Y no. Pero todo bien.