«Well I don't know how you're taking
All the shit you see»
Mr. E’s Beautiful Blues, Eels
Una semana más, y directo desde las mazmorras del humor, vuelve RduTcB, un blog cuya lectura está prohibida en cuarenta y dos estados.
Si hay una palabra que está en boca de todos últimamente, esa es, sin duda, «el». Pero si no tenemos en cuenta los artículos, esa sería, desde luego, «de». Sin embargo, si dejamos de lado también las preposiciones, palabras de uso frecuente y, en fin, todo el vocabulario que no interesa para el caso, el término más utilizado sería, sin duda «hater».
¿Que una película no te ha gustado? ¡Hater! ¿Que la última novela que has leído es bastante floja y tiene lagunas argumentales? ¡Hater! ¿Que estás en contra de las medidas del gobierno? ¡Hater! ¿Que odias el racismo? ¡Hater, más que hater!
Pero ¿qué es un hater? Pues, en teoría, alguien que odia sin ton ni son, sin argumento o fundamento alguno, alguien que critica por el mero placer de criticar. Por supuesto, y como era de esperar de esos incultos paletos que pueblan internet, el término se usa muy a la ligera, a diestro y siniestro, a discreción, y demás expresiones que signifiquen «a saco».
El Trío Odiatóder, de Malputo.
Hace ya varias semanas comentaba con mi amigo, hermano, y posible amante Fosforo; y con el gran Randy Meeks que si Loulogio y Zorman habían bajado el nivel de sus vídeos o no. Todo iba BIEN hasta que entró un tercero en discordia cuyo nombre no mentaré para no mancillar esta casa. El caso es que esta persona, a la que llamaremos «Zapatones» empezó a decir que si es que a nosotros no nos gusta nada, que no hacíamos más que criticar y demás sandeces. Lo de siempre, ya saben. El asunto me tocó las narices y acabó con servidor dejando de seguir a Zapatones, y con este bloqueándome y borrando sus intervenciones. Muy maduro todo, ya ven.
¿A cuento de qué les relato esta memez de patio de colegio? Pues ni más ni menos que para ejemplificar el problema con los haters: que muchísima gente acusa de serlo a otros sencillamente porque no les gusta algo. Sin embargo, nadie acusa a nadie de liker (¿existe el término siquiera?) cuando dicen «oye, pues tal cosa o tal otra me ha gustado».






















